Buenos Aires, 24/07/2017

Si se recibe un ingreso inesperado, ¿qué hacer con el dinero?

Las claves para administrar un ingreso de dinero inesperado y evitar que se escurran altos porcentajes en gastos irrelevantes

(CABA) Suerte en la lotería, una afilada participación en un generoso concurso televisivo, una herencia familiar, un jugoso bono profesional o incluso una considerable indemnización laboral. Existen múltiples factores fortuitos (o no tanto) a la vuelta de la esquina que pueden sacudir significativamente la ecuación financiera personal. Si bien económicamente bienvenidos en términos de caja, es importante que el terremoto en las cuentas no dé lugar a un consumo irrefrenable que pueda poner en jaque la durabilidad de lo ingresado. Atento al rol de la psicología en las decisiones de dinero, ¿cómo debe manejarse un shock de ingreso súbito de manera “inteligente”? O, al menos, ¿cómo podría aprovecharse si la intención es usarlo de puente hacia un mejor bienestar financiero en el futuro?

Un viaje all inclusive o la ampliación instantánea de la carrocería en el garaje, todas son excelentes opciones para disfrutar del dinero, siempre y cuando no superen del 10% al 15% del total. Esa es la proporción que aconseja destinar al ocio Nicolás Litvinoff, director de Estudinero.net. No obstante, explica, por lo general sucede algo que se podría resumir en una frase: “A ingreso inesperado, gasto inesperado de igual magnitud”.

Para casos más bien azarosos o de legado, el economista recomienda mayor cautela. “Cuando el ingreso pasivo fortuito viene fruto del trabajo propio, como un bono que se cobra o bien una indemnización, tiene entonces embebido el tema del esfuerzo en su generación. Por ende se suele invertir de forma más inteligente. Cuando fue otro quien produjo ese ingreso, sea una herencia o el propio azar, la persona suele estar más proclive a perderlo al correr riesgos mal medidos o innecesarios”, analiza.

Si el beneficiario del shock de ingresos tiene éxito en evitar que buena parte de lo percibido se escurra en gastos de lujo y confort, o bien si le queda un resto luego de satisfacer necesidades más apremiantes, estará entonces ante una oportunidad inédita de invertir el capital para generar una fuente adicional de ingresos duradera que le aporte al sueldo actual el plus necesario para dar un salto definitivo en la calidad de vida.

Bienes raíces será, casi con seguridad, uno de los primeros lugares donde echará el ojo. Según datos de Reporte Inmobiliario, un monoambiente en un barrio de demanda intermedia en Buenos Aires parte hoy desde los US$ 60.000, con una renta promedio anual bruta de 3,9% y neta de 2%. En el mercado bursátil, al mismo tiempo, hay una variedad de instrumentos de deuda que abastecerán al inversor de un flujo de fondos -típicamente semestral- en pesos o dólares, a tasas anuales cercanas al 30/35% y al 7/8%, respectivamente. La renta fija, en cualquiera de sus productos, será el principal aliado del inversor que tiene ya resueltas otras necesidades, como la vivienda.

Antes de hacer cualquier tipo de inversión, precisamente, lo prioritario es corroborar que las finanzas personales estén en orden. Al menos eso es lo que aconseja Andy Freire, actual ministro de Modernización de la ciudad, pero reconocido antes por sus inversiones y emprendimientos. “Es imposible disociar el shock externo de ingreso de la situación financiera cotidiana. Si se encuentra equilibrada, entonces se lo podrá considerar como un excedente para la inversión. Caso contrario, si por ejemplo existen deudas, el shock debería destinarse a solventarlas y reordenar así el esquema personal. El problema está, precisamente, cuando alguien con una situación desequilibrada toma el ingreso y lo despilfarra en gustos”, dice.

¿Qué hacer con la indemnización en caso de una desvinculación laboral? El primer cálculo, aclara el ministro porteño, debería ser cuántos meses están cubiertos por el monto remunerado sin alterar el patrón de consumo. Luego, a partir de un registro confiable de gastos corrientes, ajustar parcialmente el costo de vida para poder extender el período de “colchón” por unos meses más. Hasta que defina la persona dónde pondrá las energías, si en un emprendimiento en capacitación o reinserción laboral, hay colocaciones financieras de corto plazo que pueden resultar una buena estrategia temporal: las letras del Banco Central, por ejemplo, rinden hoy cerca del 35% anual en pesos, con bajo riesgo de crédito y para plazos acotados.

Invertir en uno mismo es una de las primeras recomendaciones de Freire para darle un uso inteligente a la indemnización. En ese sentido, una gira por el conocimiento mejorará de seguro las chances futuras de reinserción laboral.

Si la persona opta, en cambio, por aprovechar ese capital para montar un negocio propio, el cofundador de Restorando y Avenida advierte con evidencia empírica bajo el brazo: “En el 90% de los proyectos exitosos, los emprendedores hicieron algo relacionado con la actividad que desarrollaban antes en su vida personal o profesional. Antes que invertir en el negocio de moda del momento, es aconsejable poner el dinero en algo donde uno sabe que tiene una ventaja competitiva personal que le permitirá hacerlo bien”.

Las franquicias son, en esencia, una forma práctica de adquirir ese know how. Según datos de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias, la inversión en una franquicia está en el rango de $ 500.000 a $ 1 millón, y en el 42% de los casos se corresponde con el rubro gastronómico. Según Freire, los valores “pueden ir desde los $ 30.000 que pide un local que arregla cordones o una cerrajería hasta el millón de dólares que requiere McDonald’s”, y concluye: “Hay algunas que funcionan bien y algunas que funcionan mal. La clave está en la localización“.

Un menú de opciones

Disfrutar

Es la oportunidad de hacer el viaje soñado y tantas veces postergado, o de obtener un 0 km, siempre y cuando el gasto no se lleve más del 15% de lo recibido

Real Estate

Hay opciones para todos los montos, pero, de base, un monoambiente en la ciudad cuesta unos US$ 60.000 y tiene una renta promedio anual bruta de 3,9%

Corto plazo

Las letras del Banco Central pueden ser una buena estrategia temporal: rinden cerca del 35% anual en pesos, con bajo riesgo de crédito y para plazos acotados

Franquicias

La inversión está en el rango de $ 500.000 a $ 1 millón, y en el 42% de los casos se corresponde con el rubro gastronómico. NT

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