Buenos Aires, 19/02/2017

En la Ciudad, uno de cada tres motociclistas usa mal el casco

En el conurbano bonaerense, esa proporción sube a casi uno de cada dos. Los especialistas advierten que es tan peligroso como no tenerlo.

(CABA) Una investigación sobre el uso de las motos en el área metropolitana, que fue elaborada por el Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), reveló que, en la Ciudad, uno de cada tres motociclistas no usa casco o se lo coloca mal. Mientras que en el conurbano bonaerense esa proporción sube a casi uno de cada dos.

En enero, el Observatorio relevó 10,984 casos en 39 puntos y los comparó con un estudio similar que hizo en 2014. Así construyó una radiografía del uso de las motos en las vías rápidas, la avenida General Paz y dos franjas paralelas a ésta de 30 cuadras de ancho, una del lado de Capital y la otra del de Provincia.

Uno de los puntos analizados fue el uso del casco. El relevamiento mostró que en las autopistas, el 97,7% de los motociclistas y sus acompañantes lo llevan puesto, y en la General Paz, el 97,17%. En la Ciudad, el porcentaje cae al 84,1% y en el Gran Buenos Aires, al 68,12%. Aún así, las cifras muestran una suba de hasta un 2% con respecto a hace dos años.

“Detrás del no uso del casco hay un problema de falta de concientización y educación, que se suma a la inexistencia de controles y sanciones -sostiene Fabián Pons, presidente de OVILAM-. Los golpes más habituales que sufren los motociclistas son primero en las extremidades y después en la cabeza. Y sin casco, las lesiones en la cabeza pueden ser irreversibles o generar la muerte”.

Del estudio surge un dato preocupante: muchos motociclistas llevan el casco desabrochado o mal atado, por lo que corren el riesgo de que se les salga en caso de caída. El informe señala que en las autopistas, el 7,66% lo tiene mal puesto, así como el 6,33% en la General Paz, el 16,41% en Capital y el 11,69% en Provincia. Esto significa que en el conurbano sólo un 56,43% utiliza bien el casco, mientras en la Ciudad lo hace un 67,69% y en la General Paz y las vías rápidas, el 90%.

“El casco tiene que ser homologado y del talle adecuado y es fundamental que esté bien abrochado. Una vez que se prendió la hebilla, para que no se salga no deben entrar más de dos dedos entre la cinta y el mentón. Pero muchos no se lo abrochan o lo llevan muy flojo, para poder sacárselo sin desprenderlo. El problema es que ante una caída, si está mal puesto el casco sale volando y no sirve de nada”, indica Pons. Y subraya que el acompañante también debe usarlo y llevarlo abrochado.

En las vías rápidas el uso correcto del casco es mayor, porque los motociclistas las perciben como más peligrosas. “Sin embargo -dice Pons-, el 62,5% de los siniestros viales citadinos ocurren en las esquinas. Aunque el choque sea a baja velocidad, en una caída la cabeza del motociclista puede impactar conta el piso, el cordón u otros vehículos”.

La investigación diferenció cómo cambian las conductas de los motociclistas según el lugar. Para esto, marcó cuatro zonas dentro de las franjas paralelas a la General Paz del lado de Capital y del de Provincia: la 1 entre el Río de la Plata y la Panamericana, la 2 entre Panamericana y Acceso Oeste, la 3 entre Acceso Oeste y Riccheri y la 4 entre esa autopista y el Riachuelo.

En el Gran Buenos Aires, mientras en la zona norte casi el 80% de los motociclistas usa casco, en la sur lo hace sólo el 65,35%. En Capital, en la parte norte el uso del casco llega al 94,44%. Y la zona donde menos se utiliza es la 3, que pasa por Liniers y Mataderos, con apenas el 69%. En esos mismos barrios, sólo la mitad de los motociclistas lleva el casco bien sujeto a la cabeza. Aún peores son los valores en la zona 4 del lado de Provincia, a la altura de Villa Celina, donde apenas el 41% lo usa bien.

El estudio también revela que, pese a que es obligatorio, muchos motociclistas no usan protección ocular, como una visera o anteojos. En las vías rápidas lo hace el 92,21% y en la General Paz, el 87,37%, pero en Capital la cantidad cae al 80,26% y en Provincia, al 73,37%. La protección es clave para evitar que ingresen partículas en los ojos, que podrían cegar al conductor, con el consiguiente riesgo de que se caiga o choque.

Por lo menos, al área metropolitana no llegó la peligrosa costumbre de llevar a más de un pasajero en la moto. Esta práctica es habitual en el interior y en el segundo y tercer cordón del conurbano, donde la moto se usa como vehículo de transporte familiar. Pero el 91% de las motos observadas en Capital y el primer cordón del GBA llevaban a un solo pasajero. Del 9% restante, apenas un 0,3% tenía tres ocupantes. Es que en la Ciudad y alrededores, la moto es un medio de transporte individual o un instrumento de trabajo, para delivery o mensajería.

Desde hace dos años, los motociclistas desplazaron a los peatones como las víctimas más habituales de la inseguridad vial. Según el informe de siniestralidad de la Defensoría del Pueblo, que toma cifras de la Policía Federal, en el primer semestre de 2015 murieron 20 en incidentes de tránsito y representaron el 44% del total de 45 víctimas fatales. Además, el 39,9% de los heridos en siniestros viales fueron motociclistas. NR

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Fuente: Clarín