Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Según FECOBA, en la Ciudad hay más de dos locales cerrados por cuadra

En un revelamiento por 500 calles de la Ciudad de Buenos Aires, dio como resultado un promedio de 2,4 locales cerrados por cuadra. (CABA) Los efectos de la recesión y la inflación no sólo se ven en los números, también se notan en la calle. En las principales avenidas y centros comerciales de la Capital Federal ya hay un promedio de 2,4 locales cerrados por cuadra, casi el doble que...

En un revelamiento por 500 calles de la Ciudad de Buenos Aires, dio como resultado un promedio de 2,4 locales cerrados por cuadra.

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(CABA) Los efectos de la recesión y la inflación no sólo se ven en los números, también se notan en la calle. En las principales avenidas y centros comerciales de la Capital Federal ya hay un promedio de 2,4 locales cerrados por cuadra, casi el doble que hace un año y medio. El aumento de la vacancia se da de manera pareja en casi toda la Ciudad, y es mucho mayor en las galerías.

Los datos surgen de un informe de la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires (FECOBA), una de las instituciones que forma parte de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sobre un total de 14.918 locales a la calle y en galerías, ubicados en 500 cuadras, detectaron 13.741 ocupados y 1.177 vacíos.

La caída tiene múltiples razones. Por un lado, la recesión y el aumento creciente de los costos que deben afrontar los comerciantes, como salarios e impuestos. “Otro tema es que por esta fechas se están renovando los alquileres firmados en 2011: los dueños de los locales pretenden cobrar lo mismo o más que en aquel momento, cuando el contexto económico era muy distinto, con un boom de consumo”, explicó Vicente Lourenzo, vicepresidente de FECOBA. Por este motivo, algunos comerciantes, en lugar de cerrar se mudan a locales más chicos o a calles cercanas al eje comercial.

Un tercer elemento es la competencia desleal que implica la venta ilegal, que no para de crecer. Según otro informe de la institución, en julio detectaron en la Ciudad 3.248 manteros, un 26,9% más que el mes anterior, a los que hay que sumarles los 6.716 puestos en las ferias tipo “Saladita”, que aumentaron un 4,8% de un mes a otro. El rubro más afectado es la indumentaria.

La caída del turismo es otro factor. La calle Defensa, eje comercial del Casco Histórico, tiene un promedio de 4,6 locales vacíos por cuadra, cuando hace un par de años no sólo había una ocupación casi plena sino que varias marcas de primera línea se disputaban los lugares disponibles.

La peatonal Florida es otro ejemplo claro del fenómeno. Si bien tiene pocos locales a la calle sin ocupar, sí se nota el bajón en las galerías. Lo llamativo es que se trata del principal centro comercial a cielo abierto de la Ciudad, con lo cual la lógica sería que estuviera ocupada casi al 100%, como en otras épocas. “Empezamos a notar esta tendencia a fines del año pasado, cuando se acentuó la devaluación y empezaron a subir algunos costos.
El aporte de los turistas perdió fuerza porque el tipo de cambio oficial no les conviene tanto. Los rubros que más sintieron el impacto fueron la indumentaria, especialmente la venta de artículos de cuero, y las regalerías
”, explicó Héctor López Moreno, presidente de la Asociación de Amigos de la calle Florida.

En otros barrios tienen una visión más optimista. “A la calle, hay sólo dos o tres locales vacíos, y sí crece la proporción al contar las galerías. La más importante de la zona, por ejemplo, está al 50%. Pero en estos casos también influye cómo se maneja cada negocio, y además que la gente no siempre entra a las galerías a recorrerlas. De todas formas, esto no es nada comparado con otras épocas, como el 2001. La recesión acá no se nota tanto”, aseguró Sergio Expósito, dueño de una regalería y joyería en avenida Sáenz al 900, centro comercial de Pompeya.

En principio, los comerciantes intentan que el parate económico no se traduzca en despidos. Más allá de la conciencia social, lo cierto es que echar a un empleado cuesta caro. Lo que sí sucede es que se suspendieron las horas extras y otro tipo de suplementos salariales, y además cuando un trabajador se va no es reemplazado.

Por lo pronto, esperan una buena mano del destino. “En los meses que vienen la gente cobrará el segundo tramo de aumentos salariales, y esperamos que ese dinero llegue a los mostradores”, resumió Lourenzo.

Fuente: Clarín

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