Se separarían Vanucci y Garfunkel

Se separarían Vanucci y Garfunkel

(CABA) Parece ser que se viven momentos difíciles de pareja para Garfunkel-Vannucci. Ocurrieron muchas cosas feas en poco tiempo y como a cualquier mortal, se les hace muy complicado resistir los embates sin sufrir consecuencias.

El “exilio” a Miami por amenazas a la familia -según ellos mismos denuncian- a manos de sus ex socios. Los conflictos con los trabajadores del Grupo 23. Las peleas de la mediática con sus propios padres. La denuncia contra Matías por supuesto contrabando de obras de arte. Las polémicas fotos de ambos cazando animales en África y disfrutando de la situación. Ex mucamas que cuentan intimidades y piden que les paguen lo que les deben. Y por si todo esto fuera poco, y por el mismo precio, el Honorable Concejo Deliberante de Ituzaingó los declaró Personas no gratas. ¡Demasiado!

vanucci2

A raíz de esto último, trascendió que la ex del Ogro Fabbiani colmó su límite de paciencia. Siente que el apoyo incondicional que le hizo al padre de sus hijos (Indiana y Napoleón) le jugó en contra y desde entonces, no para de recibir insultos en las redes sociales de la misma gente que antes la seguía. Y que su imagen mediática que tanto le había costado construir se derrumbó.

Por eso, contrató a la abogada Ana Rosenfeld, más conocida como “El terror de los maridos”. ¿Está armando el terreno para una inminente separación? La letrada estuvo en Intrusos y desmintió cualquier ruptura en la pareja. Aunque sí admitió que ella siente que está pagando los platos rotos por “defender lo indefendible”. Lo que traducido en términos criollos significa algo así como “me inmolé por vos, pero ahora se acabó. Hago la mía”.

Y no lo está resultando nada fácil a Rosenfeld resguardar mediáticamente a Vannucci. Sobre todo, porque arrancó con una desafortunadísima frase para justificar la caza de animales: “Estaban enfermos y les quedaban nada más que seis meses de vida”, argumentó. La respuesta de la gente contra ella también fue devastadora.

“Acá hay una situación muy particular, donde Victoria salió a defenderlo como la mujer de su marido, como haríamos todos en su lugar. Toda mujer que pueda salir a defender a su esposo lo va a hacer. Pero en un momento se dio cuenta que el mundo se le estaba cayendo encima”, explicó Rosenfeld.

Después de algunos rodeos para evitar malas interpretaciones, sobre el final de la charla la abogada fue contundente. “La idea es hacer un divorcio de imagen”. La lectura sería algo así como él se hace cargo de sus líos y ella sólo habla de su marca de lencería y sus fotos.

Y lo argumentó de la siguiente manera: “Victoria cometió el error de salir en defensa de su marido. Era una mochila muy difícil de llevar, entonces, en un momento dijo ‘me tengo que bajar de esto porque como mujer no puedo seguir llevando adelante algo que es contra grupos poderosos’. Ella no tiene ni cómo ni dónde ni justificativo para nada”.

Y explicó que fue la propia Vannucci quien la contrató: “Se dio cuenta que se estaba metiendo en un terreno que no se tenía que meter. A partir de ahí dijo ‘hasta acá llegué. Me voy a ocupar de mis intereses y los de mis hijos’”, fue lo que le dijo en la entrevista que tuvieron.