Buenos Aires, 24/08/2017, edición Nº 2083

Se registran más de 100 reclamos por veredas rotas por día

Según una ONG, hay cuadras con el 80% de los frentes afectados; podrían pedir seguro de caución a las concesionarias.

(CABA) Las quejas de los vecinos por la rotura de las veredas no cesan. Durante los primeros siete meses del año, llegaron 22.395 reclamos por problemas en las aceras a la página web oficial y el servicio telefónico 147; en promedio, 106 por día. En algunos barrios, como Boedo, Almagro, Caballito y Belgrano, representa la principal demanda relacionada con el espacio público.

Por el mal estado de las veredas están en la mira las empresas de servicios, que para realizar arreglos o tendidos irrumpen entre las baldosas. El jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, adelantó a La Nación que se estudia una nueva reglamentación que obligue a las distribuidoras de luz, gas, agua y teléfono a contar con un seguro de caución antes de ejecutar una obra que implique la rotura de una vereda. Funcionaría como una garantía que la Ciudad podría aplicar para financiar la reparación de las aceras cuando queden abiertas.

Si bien las veredas deficientes provocan inconvenientes en todos los barrios, en algunos la situación se torna crítica. Ocho de cada diez frentes situados en 100 cuadras relevadas en Almagro y Boedo (comuna 5), Caballito (comuna 6) y Belgrano (comuna 13) registran daños en su superficie, como baldosas flojas o rotas, con faltantes o desniveladas por las raíces de los árboles, lo que representa un peligro para los peatones, según un informe elaborado por la Fundación Rumbos.

De acuerdo con el estudio de la ONG, que se especializa en temas de accesibilidad urbana, las deficiencias en las aceras afectan sobre todo a las personas que caminan llevando carritos de bebes o a los que requieren alguna ayuda para su desplazamiento.

Ángela, una mujer de 80 años que anda con bastón y es paciente del Hospital Italiano, cuenta que una vez por semana concurre al servicio de kinesiología del centro asistencial de Almagro. “En este barrio todas las veredas están rotas. Mi médico me aconseja que mire para arriba por mi rehabilitación, pero son cinco cuadras de ida y cinco de vuelta”, se quejó.

El relevamiento de la Fundación Rumbos abarcó más de 1000 frentes. Planilla en mano, los coordinadores anotaron cada una de las irregularidades observadas en los diferentes recorridos: por la avenida Rivadavia del 4500 al 6000; en el polígono comprendido entre Corrientes, Medrano, Castro Barros, Venezuela, Boedo, San Juan, Colombres y los alrededores del Hospital Italiano, y sobre Cabildo del 2000 al 3000.

Las principales fallas detectadas fueron las baldosas flojas y con roturas, las tapas dañadas que las empresas de servicios dejan en mal estado, los pozos cubiertos por apenas tierra o barro y las elevaciones sobre la acera generadas por las raíces de los árboles.

María Rodríguez Romero, de la ONG, explicó: “No se puede hablar de barrios accesibles si hay baldosas rotas y tapas de servicios con huecos que son un riesgo potencial para los peatones. Con el relevamiento quisimos desnaturalizar lo que uno ya sabe y que toma como situaciones cotidianas, pero que no deberían serlo”.

La ONG planteó su reclamo para que haya modificaciones respecto de la responsabilidad de los arreglos de las aceras dañadas en el próximo Código de Edificación que el gobierno porteño está preparando. Y es que el problema es constante: durante 2016, entre los 266.000 reclamos sobre deficiencias en la vía pública las veredas ocuparon el tercer lugar, detrás de tránsito y transporte y de alumbrado.

Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público recordaron que, hoy, el mantenimiento de la vereda y su arreglo es responsabilidad del frentista cuando “realizó obras y se dañó, si fue mal reparada o cuando se registre un desgaste por el uso normal de peatones o vehículos”. En cambio, cuando la rotura ocurre como consecuencia de obras efectuadas por las empresas de servicios públicos o privados -telefonía, agua potable, energía, gas o televisión- el arreglo “corresponde a la empresa que realizó la apertura”. Si no cumple, agregaron, se puede denunciarlas ante el ente que las regula, el 147 o la junta comunal.

Pero el circuito puede demorar. Pablo, dueño de una juguetería y quiosco de la calle Palestina al 600, en Almagro casi límite con Caballito, explicó: “Hace varios meses que se hundió la vereda después de un arreglo de la empresa de luz. Hice el reclamo al 147. Poco después me informaron en un correo electrónico que iban a intimar a la concesionaria, pero hasta hoy sigo sin novedades”, relató.

El mencionado ministerio asume los arreglos si la acera resulta dañada por obras de pavimentación, repavimentación y recapado de calles y avenidas, o por trabajos relacionados con el alumbrado público, la señalización luminosa, la demarcación y el corte de raíces de árboles o la extracción de aquellos que fueron plantados por la comuna.

Consultado por La Nación durante un encuentro con vecinos del barrio de Belgrano, Rodríguez Larreta adelantó que están estudiando la redacción de una reglamentación que obligue a las empresas de servicios a contar con un seguro de caución. “Creamos un área especial por el tema. Está muy bien que las empresas hayan hecho las obras; muchas sirvieron para que disminuyeran, por ejemplo, los cortes de luz en la ciudad. Pero algunas realizan bien los cierres de los arreglos y otras, no”, detalló. Y agregó que ya intimaron “en muchas ocasiones”, pero el objetivo es “cambiar la relación con las empresas”.

En Belgrano vive Mercedes, sobre la calle Echeverría al 1300. Aseguró que lo que más observa en su barrio son veredas levantadas por las raíces de los árboles. “En el entorno del Instituto de Rehabilitación está todo roto y ahí va gente con sillas de ruedas o muletas”, protestó.

Consultadas por La Nación, las empresas de servicios reaccionaron con cautela ante la posible aplicación del seguro de caución. Desde Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) indicaron que no tendrían “ningún problema” en instrumentarlo y afirmaron que tienen “todo tipo de seguros por contingencias que puedan ocurrir en la vía pública durante una obra, como un daño patrimonial o alguna inundación”. Siempre que se abre la acera, “hay que cerrarla. Y se repara si algún contratista deja mal terminado el trabajo”, agregó el vocero, Diego Muñiz. Para Telefónica, compañía de telecomunicaciones, “en caso de aplicarse, la medida es razonable, siempre que alcance a todas la empresas de servicios y sus contratistas“. La distribuidora de energía Edesur explicó por medio de voceros que “las personas damnificadas por una vereda rota pueden realizar el reclamo correspondiente ante la empresa para que sea corregido el problema”. Reconocieron que los usuarios efectúan el reclamo cuando la superficie de la acera quedó mal cerrada y también ante la falta de colocación de las baldosas necesarias para tapar la apertura. Sin embargo, prefirieron no adelantarse respecto de la aplicación de un seguro de caución hasta que no sea una medida oficial. NR

Fuente consultada: La Nación

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