Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Se encontró un mensaje oculto escrito en las paredes de la ex ESMA

“H.A. Mónica te amo” es el mensaje que se encontró cuarenta años más tarde en el centro de detención de la última dictadura cívico militar del país.

(CABA) Hay muchas huellas que dejaron los hombres y mujeres que estuvieron secuestrados en el centro clandestino de de detención y tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada durante la última dictadura cívico militar. Nombres, dibujos, mensajes a un futuro que sabían que probablemente no tendrían, vestigios para hacer saber que estuvieron ahí.

El juez Sergio Torres, que está en la instrucción de la Megacausa ESMA, decidió que se recabara toda la información que pudiera haber en esos escritos. Cuatro décadas más tarde, entonces, llegó el mensaje de amor. Calado, ya casi imperceptible, pero igual indeleble. “H.A. Mónica te amo”, dice en una pared del lugar conocido como “Capuchita”, el altillo donde fue el Casino de oficiales de la ex Esma.

Carlos Loza, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), vio la inscripción durante una recorrida que hizo hace 10 días junto a otros sobrevivientes y no tuvo dudas. Hernán Abriata, un joven estudiante de Arquitectura y militante de la Juventud Peronista, le había dejado esa dedicatoria a su esposa, Mónica Dittman. Y ella pudo reconocer en ese mensaje, que recibió 40 años después, la letra de su compañero.

Loza contactó a un miembro del equipo de investigadores que están trabajando las marcas en las paredes de “Capuchita” y el juzgado federal de Sergio Torres aún trabaja en la confirmación de la autoría. El secuestro y la desaparición de Hernán Abriata es apenas uno de los más de 700 casos revisados en el tercer juicio por los crímenes de lesa humanidad que sucedieron en la ESMA, donde la AEDD es querellante.

Mónica también mantiene vigente el reclamo de Justicia. Hernán Abriata está desaparecido desde el 30 de octubre de 1976. Ese día, un grupo de tareas encabezado por Mario “Churrasco” Sandoval  lo secuestró de la casa en el barrio de Belgrano que compartía con su esposa. Se acababan de casar. Él tenía 24 años.

Cuando la joven esposa preguntó por qué se llevaban a su marido, Sandoval, que se presentó como Subinspector de Coordinación Federal, le dijo que al día siguiente iba a tener novedades. Ella solo volvió a saber de él a través de unas cartas que le escribió y un guardia de la ESMA le hizo llegar. Hasta ahora. “La letra es la misma, Hernán siempre escribía en mayúscula. Las cartas terminan con la frase de la pared de ‘Capuchita’, ‘Mónica te amo’”, dijo Dittman.

“El mensaje se puede ver si se ilumina con un material lumínico, de lo contrario es muy difícil apreciar. Además de esta inscripción encontramos algunas otras más. Ahora hay que ver cómo sirve para que se incorpore a la causa”, señaló Loza.

El mensaje de amor de  Hernán Abriata persistió al tiempo, como su caso, que sigue esperando justicia en el marco del tercer debate oral que se desarrolla desde hace casi cinco años en Comodoro Py. Mónica, una vida después, junto a Loza y la familia de su marido desaparecido, siguen tratando que extraditen de Francia a “Churrasco” Sandoval, donde se mantiene a resguardo de la Justicia.

MG

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