Buenos Aires, 17/10/2017, edición Nº 1798

Se demoran las mejoras del Premetro en Soldati

La Ciudad anunció la renovación de 5 estaciones, pero los vecinos se quejan porque se frenaron las obras.

(CABA) En  enero, el gobierno porteño anunció la renovación de varias estaciones del Premetro, un servicio abandonado que hoy utilizan 20.000 personas por día. Si bien se preveía que para esta fecha la parada Nuestra Señora de Fátima estuviera reluciente y con un nuevo refugio, la realidad es otra: el tranvía ni siquiera se detiene en esta estación. Y ni siquiera hay una plataforma para los pasajeros.

Los vecinos de Villa Soldati, preocupados, le reclamaron mayor celeridad a Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), a cargo del proyecto. Y explicaron que las obras se retrasaron porque encontraron un caño paralelo a uno de los andenes que “obligó a prever nuevos ajustes“.

“¡No, querida, no tenemos noticias de la nueva parada! Sacaron la que estaba muy rápido, pero la obra quedó en la nada“, dijo Margarita Piñero, vecina del barrio, ante la consulta de La Nación. Sentada en la vereda, la mujer señalaba hacia el punto donde debería estar la estación Fátima del Premetro. En el lugar sólo hay tachos de metal que sostienen una red de plástico anaranjada para evitar el paso de los transeúntes.

Cinco meses atrás, la Ciudad anunció un plan de renovación de las estaciones, pero el proyecto quedó en veremos. La primera etapa de la intervención de cinco de las 17 estaciones estaría terminada en la segunda quincena de abril, según se había estimado. Pero los días transcurrieron y los habitantes de Villa Soldati sólo observaron cómo demolían la vieja estructura metálica. Y la obra se detuvo.

premetro soldati

Sonia Basualdo resaltó: “¡Ahora ni siquiera se ve gente trabajando!“. No es la única vecina que se siente relegada. Pedro Zarza, que tiene su comercio enfrente de la fantasmal estación Fátima, aseguró que con la remoción de parte del asfalto aparecieron roedores en el barrio.

Que el Premetro no pueda detenerse en esa estación genera otros inconvenientes que preocupan a los vecinos. Sobre la avenida Mariano Acosta al 2900 se encuentra la Parroquia Nuestra Señora de Fátima. Allí concurren, habitualmente, personas mayores. Como el servicio del tranvía no puede parar allí, lo hace 100 metros antes, en la estación Ana María Janer. Zarza denunció que algunos abuelos sufrieron arrebatos y hasta golpes mientras caminaban desde que descendían de la formación hasta llegar a la iglesia.

Desde Sbase indicaron que al iniciar las obras se encontraron con dos dificultades en el lugar. El suelo de ese predio fue rellenado años atrás, por lo que se debieron hacer ajustes en los cálculos para la colocación de columnas de material. Y agregaron que “se halló una interferencia con un caño paralelo a uno de los andenes que obligó a readaptar el proyecto“.

Una vez que la estación de Fátima esté desarrollada, la Ciudad continuará la modernización de otras cuatro estaciones, pero los plazos no fueron precisados.

Fuente: texto de Valeria Musse en La Nación.

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