Buenos Aires, 22/10/2017, edición Nº 1803

Se demora la instalación de aire acondicionado en líneas B y D

Se había previsto que esos ramales estuvieran provistos de sistemas de refrigeración para el verano, peor aun estan en las etapas preliminares. (CABA) Contar con aire acondicionado en los vagones de las líneas de subte B y D para el verano próximo, como se había estimado, ya es una utopía. Y no existe una fecha cierta para el lanzamiento del servicio: si bien en un principio se apuntaba a dotar...

Se había previsto que esos ramales estuvieran provistos de sistemas de refrigeración para el verano, peor aun estan en las etapas preliminares.

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(CABA) Contar con aire acondicionado en los vagones de las líneas de subte B y D para el verano próximo, como se había estimado, ya es una utopía. Y no existe una fecha cierta para el lanzamiento del servicio: si bien en un principio se apuntaba a dotar a los coches en funcionamiento de esa tecnología, resulta más probable ahora que, al menos en el ramal B, la mejora llegue de la mano de los 73 coches CAF comprados al Metro de Madrid, que serán incorporados progresivamente en momentos no precisados de 2014.

Según voceros de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), el ente estatal que controla la red de trenes bajo tierra, técnicos del organismo todavía trabajan en la etapa previa a la incorporación del aire acondicionado, consistente en la realización de simulaciones termodinámicas en las estaciones para planificar cómo extraer de los andenes el calor que en el futuro liberen los sistemas de refrigeración. Esos estudios sólo estarán terminados a fines de este año, estimaron las fuentes consultadas.

La instalación de aire acondicionado en esas dos líneas había sido anunciada en abril, y se sumaría a la mejora en el mismo sentido que, desde enero pasado, disfrutan los pasajeros de la línea A, gracias al recambio de los antiguos coches belgas de madera por una moderna flota de fabricación china. No obstante, la adecuación dependía de obtener los fondos necesarios.

Para lograrlo, a mediados de este año el Poder Ejecutivo porteño solicitó a la Legislatura una ampliación presupuestaria que preveía partidas extras para el funcionamiento de los subtes por $ 220 millones.

Esos fondos fueron autorizados a fines de junio y, según se explicó oportunamente, serían destinados a inversiones de emergencia y mejoras de la red; entre ellas, quedaban cubiertas “las inversiones en aire acondicionado necesarias para las líneas B y D” del subte.

El objetivo era proveer de un servicio similar al de la línea A (Plaza de Mayo-San Pedrito) a los 305.000 pasajeros que diariamente viajan en la B (Leandro N. Alem-Rosas) y a los 295.000 que lo hacen en la D (Congreso de Tucumán-Catedral).

También se deslizó entonces que la intención oficial era lanzar el sistema en esos dos ramales de masiva afluencia de pasajeros antes de que concluyera en 2014 el verano, una estación crítica por las altas temperaturas que se padecen en los andenes subterráneos. Pero no podrá ser.

Consultados, voceros de Sbase explicaron que “el proyecto de aire acondicionado no sólo requiere la instalación de los equipos y una serie de adecuaciones, sino también obras para la ventilación forzada de las estaciones, para extraer el aire caliente liberado por los equipos de refrigeración”.

Las fuentes detallaron que antes de esos trabajos es necesario “realizar estudios de simulación termodinámica, actualmente en curso, que demandarán algunos meses”, hasta fines de este año, precisamente. En la línea A, explicaron, esta puesta a punto “no fue problemática porque el ramal fue construido mucho más cerca de la superficie”.

Además, los voceros de Sbase aclararon que “de los 220 millones de pesos de ampliación presupuestaria para el subte sólo 2 millones eran para este proyecto”, y sirvieron, justamente, para financiar las simulaciones termodinámicas.

El costo exacto de las tareas de instalación del sistema en los vagones y de adecuación de la ventilación de las estaciones -respondieron- todavía se desconoce. Depende del resultado de aquellos estudios, que permitirán “saber qué instalaciones hacen falta y en qué estación, porque cada una es diferente”, argumentaron los voceros.

Las fuentes consultadas recordaron que los vagones comprados y por incorporar a la línea B ya cuentan con aire acondicionado. Son 73 coches, también equipados con cajas negras para registrar los eventos durante la marcha del tren, sistemas antiempotramiento y control de cierre de puerta.

Son cinco lotes de coches CAF, serie 6000, de 14 años de antigüedad, adquiridos junto con sus repuestos al Metro de Madrid. Algunos de ellos ya están en circulación y el resto bajará a las vías progresivamente durante 2014.

Mientras tanto, los casi 168.000 pasajeros que viajan a diario en la línea A seguirán siendo los únicos privilegiados por el aire acondicionado que provee la flota china, cuya compra fue financiada por el gobierno nacional.

Fuente consultada: La NAción

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