Buenos Aires, 30/05/2017

Robo al Museo Larreta

Desaparecieron un plato de cerámica de Talavera de la Reina y una estatuilla tallada de La Piedad

(CABA) El personal de conservación del Museo de Arte Español Enrique Larreta encontró una pieza fuera de lugar en el salón comedor. Pronto, la inquietud abrió paso a la zozobra: faltaban dos piezas de una vitrina. La ausencia delataba el robo de un plato de cerámica de Talavera de la Reina y una estatuilla tallada de La Piedad. Los empleados a cargo del Museo, mientras el director Nicolás Helft se encontraba de vacaciones en Miami, decidieron presentar la denuncia en la comisaría del barrio de Belgrano. Nadie supo informar si se avisó a Interpol que publique las obras robadas.

La noticia corrió veloz por los despachos de los museos del país que atesoran el patrimonio histórico de la Argentina. Según opinan los expertos, Helft, nombrado el 14 de octubre de 2014 en forma transitoria hasta que se concurse el cargo, realizó cambios en el Museo Larreta que afectan el cuidado y la preservación de los bienes históricos.

Desde hace alrededor de seis meses los habitués del museo se sorprenden al ingresar al salón azul y no encontrar el inmenso retrato de Larreta pintado por Zuloaga. En ese espacio hay ahora una tienda de venta de libros y el retrato pasó a ocupar un lugar distante.

Entretanto, para exhibir y vender los libros de la mencionada tienda, retiraron dos bibliotecas que integran el patrimonio y pertenecían al salón rojo. Y el robo fue justamente allí, en el espléndido salón rojo, donde unos cortinados provisorios suplantan los muebles de la colección.

El Museo posee un rico patrimonio de esculturas en madera tallada y policromada y pinturas de los períodos renacentista y barroco, muebles, armas y objetos decorativos. No obstante, en la primera reunión con los empleados del Larreta -según relatan ellos mismos con reserva de identidad, por supuesto-, Helft dijo que la clase media y alta de Belgrano no necesita ver arte español porque suele ir al Prado. Con este criterio diseñó una transformación del Larreta, tiró abajo una pared centenaria y lo convirtió en un museo activo, con talleres, teatro, óperas, conciertos, conferencias y todo tipo de espectáculos, en desmedro del cuidado patrimonial. El propio Helft lo anunció: “Queremos acercar nuevos públicos al museo y pensarlo como un centro cultural para hacer sinergia entre todas las propuestas, que incluyen servicio de gastronomía, Wi-Fi gratuito y una tienda con libros y objetos de diseño”.

La paradoja es que el mismo día del robo, se publicaba el plan político de Guillermo Alonso, ex director del Museo De Bellas Artes y recién nombrado director de Museos, Patrimonio y Casco Histórico porteño. En abierta disidencia con la gestión Helft, Alonso anunció: “Los procesos de investigación del acervo es lo que a la larga prevalece”. Así aclaró que desde su cargo se ocupará de atender el modo de preservar, atesorar y exhibir las “joyas” de los 11 museos de Buenos Aires. NT

Comentarios

Ingresa tu comentario