Buenos Aires, 19/10/2017, edición Nº 1800

“Larreta le teme a Lousteau, se cuida en salud y arma una doble movida con cristinistas y massistas”

Escribe Ricardo Roa

Escribe Ricardo Roa

(CABA) ¿Qué pasa en la Ciudad si el cristinismo supera el 20%, Massa presenta lista propia y el Pro saca arriba del 40%? Pasa lo que mejor le vendría a Rodríguez Larreta y está urdiendo Rodríguez Larreta: que en octubre Lousteau y la UCR terminen en tercer lugar y Lousteau quede herido de muerte para la pelea por la jefatura de Gobierno en 2019.

El Operativo Lousteau Fuera de Juego está a pleno. Tiene tres patas. Una es la negociación de Larreta con Carrió. O dicho de otro modo: cuántos propios y cuántos aliados podrá poner Larreta en la lista para diputados nacionales. La Ciudad renueva 13: 5 son del Pro y 2 de Carrió, incluida Lilita. Carrió pondrá más de dos y además hará valer su poder de veto.

La otra pata del operativo contra Lousteau es el acuerdo de Larreta con el cristinismo o para ser precisos con una parte del cristinismo. Curiosidad porteña: el Pro y la UCR van de la mano en todo el país y polarizan con el peronismo. Aquí Larreta pacta con una porción del cristinismo y polariza con la UCR. Cambiemos cambiado.

El arreglo está abrochado. Es una prolongación de otro que mantienen en la Legislatura. Ahí los socios políticos de Larreta no son los radicales sino el grupo del empresario y sindicalista de los porteros Víctor Santa María y de Juan Manuel Olmos.

Otra curiosidad: Santa María, dueño del diario ultra kirchnerista Página 12, es uno de los principales beneficiarios de convenios del gobierno macrista porteño. Y Olmos desde su cargo de vicepresidente de la Corporación Puerto Madero articula con Larreta el control de la construcción de la autopista ribereña. Una obra con un presupuesto de unos diez mil millones de pesos.

Olmos acaba de dejar en ese puesto clave a alguien propio para volver a la Magistratura porteña con el voto del Pro entero y comandar el Consejo Académico del Centro de Formacion Judicial lanzado por Larreta. ¿Y quién lo propuso? Su mujer María Rosa Muiños, uno de los cuatro legisladores del bloque de Olmos y de Santa María.

Al revés de Olmos, otro aliado de Larreta, Daniel Angelici, no consiguió el respaldo del jefe de Gobierno para colocar a un hombre suyo al frente de la Magistratura. Debía reemplazar al fallecido Enzo Pagani pero ahí apareció el freno de Carrió. El puesto quedó para una radical del riñón de Larreta, Marcela Basterra. Lo ocupó más rápido que un rayo.

La tercera pata del Operativo Lousteau Fuera de Juego es la que luce más floja. Larreta había hablado con su amigo Massa para que presentara lista propia. Y ahora ya con la campaña en vía pública en marcha, Margarita Stolbizer y Graciela Caamaño, piezas bien fuertes del massismo, se metieron en el medio. Piden una alianza con Lousteau.

No solo ellas apuran hoy a Massa para que desarme el acuerdo con Larreta y arme un acuerdo con Lousteau. El gran operador del radicalismo porteño y un viejo zorro de la política como Coti Nosiglia y otro viejo zorro no sólo de la política como Luis Barrionuevo empujan en la misma dirección.

Este Lousteau no es el mismo Lousteau que casi le gana el balotaje a Larreta. Aún así Larreta le teme, se cuida en salud y arma una doble movida con cristinistas y con massistas. Massa está en una encrucijada. Para su estrategia con eje en Buenos Aires le viene mejor subirse a Lousteau. Y corre el riesgo de quedar demasiado expuesto si elige ir con una lista no competitiva. Otra cosa que puede hacer es bajarse. Tiene tiempo hasta mañana. NR


Fuente: Clarín

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