Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Riachuelo de sangre: Pompeya y las batallas de Puente Alsina

A 134 años de la tragedia.

Corrales Viejos 1898

(CABA) En las letras de muchos tangos, el Puente Alsina y sus alrededores suelen aparecer como paisaje ambiental de duelos entre guapos que, cuchillo en mano, disputaban el amor de una mujer o bien el predominio territorial. Pero hace 134 años aquella zona del barrio de Pompeya fue el escenario de un enfrentamiento entre argentinos, donde los muertos y heridos se contaron de a miles. Ocurrió en junio de 1880, cuando fuerzas que respondían al presidente Nicolás Avellaneda pelearon contra las lideradas por el gobernador bonaerense Carlos Tejedor, una verdadera tragedia.

En la superficie, la disputa se centraba en que Avellaneda quería que la ciudad de Buenos Aires fuera declarada como Capital Federal, algo a lo que se oponían los bonaerenses, ya que la ciudad era la capital provincial. Pero había otro trasfondo: la pelea por quién sería el nuevo Presidente. Las elecciones fueron en abril y Julio Argentino Roca (entonces ministro de Guerra y Marina del presidente) derrotó a Tejedor. Desde ese momento, el enfrentamiento resultó inevitable.

Ya hacía un tiempo que Tejedor había promovido la creación de milicias organizadas en batallones que tenían nombres como “Rifleros”, “Tiradores voluntarios de San Telmo” o “Ciudadanos armados”. Esos grupos civiles se entrenaban en el Tiro Nacional, que estaba en Palermo. Tras el resultado electoral adverso, Tejedor los movilizó y los hizo desfilar por la ciudad. Ante eso, Avellaneda acusó a Buenos Aires de sedición, dejó la ciudad e instaló la sede del gobierno en el vecino pueblo de Belgrano. El primer combate ocurrió en Olivera, cerca de Mercedes. Pero el 21 de junio de 1880, los dos ejércitos se enfrentaron en Puente Alsina.

Al mando de los nacionales estuvo el coronel Eduardo Racedo; por los provinciales, el coronel José Inocencio Arias. Fue una batalla brutal que empezó a las 4 de la mañana. Y no sólo se intercambiaron balas (había fusiles Mauser y Remington) sino que también hubo cargas de caballería y lucha cuerpo a cuerpo a sable y bayoneta. La disputa por el dominio del puente fue a sangre y fuego. Hasta se dispararon con cañones Krupp, una de las piezas de artillería más modernas de la época, que se fabricaban en la ciudad alemana de Essen. Tras varias horas de lucha los provinciales resistieron el embate desde un lugar al que se conocía como “la casa del palomar”. Dicen que en ese choque hubo 1.200 muertos. Y que a media mañana de ese día trágico, el puente estaba cubierto de cadáveres de soldados y de caballos, que después fueron arrojados al Riachuelo.

Como no le enviaron refuerzos, al mediodía Arias ordenó el repliegue hacia la zona de los Corrales Viejos (el actual Parque Patricios), donde hubo un nuevo combate, tanto o más violento que el anterior. El lugar clave fue el actual cruce de Caseros y La Rioja, donde estaba la sede de la Comisaría de los Corrales. Cuentan que también allí hubo más de mil muertos, además de cientos de heridos.

Ante esta situación, el 23 de junio Tejedor designó al general Bartolomé Mitre para negociar con Avellaneda. Así se logró una amplia amnistía para los sublevados. Tejedor renunció y la gobernación quedó a cargo del vice José María Moreno. El 20 de septiembre se sancionó la ley que declaraba a Buenos Aires como Capital Federal de la República. Y menos de un mes más tarde Roca asumía como Presidente. Mientras tanto, Dardo Rocha (el nuevo gobernador bonaerense) elegía a la ciudad de Ensenada como capital provisoria de la provincia y convocaba al ingeniero Pedro Benoit para diseñar la nueva ciudad que pasaría a ser la capital del distrito. Aquella ciudad se llamaría La Plata y su fundación oficial quedaría registrada el 19 de noviembre de 1882. Pero esa es otra historia.

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