Buenos Aires, 17/08/2017, edición Nº 2076

Reactivan el traspaso de la Justicia a la Ciudad en plena feria judicial

El Gobierno acelera la firma de los convenios entre Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. Jueces y gremios, en alerta ante una semana clave.

(CABA) El traspaso de la Justicia nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a calentar motores en plena feria judicial, con la intención estratégica del Gobierno de reactivarlo mientras la mayor parte del Poder Judicial está de vacaciones. El primer paso será la firma de los convenios que habían quedado en stand by a fines del año pasado, ante la presión de los jueces que rechazan la migración, los cuales ya se encuentran redactados. Por eso esta semana será clave, luego de que el fin de semana se barajara el próximo jueves como el nuevo “Día D” para que el presidente Mauricio Macri y el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta estampen sus firmas y abran formalmente el proceso de transferencia. Ya están atados los acuerdos políticos para que tanto la Legislatura como el Congreso los validen, aunque persiste la negativa judicial que prevé, incluso, marchas y movilizaciones convocadas por el gremio que conduce Julio Piumato.

El 30 de noviembre había sido la anterior fecha que el Gobierno se había impuesto como meta para avanzar con la firma de los convenios, algo que le permitiría sortear el armado de una ley especial, cuyo proyecto no salió de la mesa de entradas del Senado. Un rápido juego de pinzas de jueces y fiscales (en la previa de las elecciones de su propio gremio) con senadores del PJ y con el ministro de Justicia, Germán Garavano, enfrió todo. Aunque relegado para 2017, el titular de la cartera de Justicia solicitó aguardar el regreso de Macri de sus vacaciones para ponerle fecha a la firma de los convenios que incluyen el traspaso de los tribunales penales, laborales, el fuero del consumo, el registro de la propiedad inmueble y -eventualmente- la Inspección General de Justicia (IGJ), tema que por problemático, podría no integrar el primer paquete. Luego de la primera semana de actividad presidencial, la fecha original había quedado para mañana. Pero sobre el fin de la semana se escogió el jueves para el acto formal de la firma. Fuentes tanto del Ejecutivo porteño como del nacional no descartaron que se posponga, pero no por motivos políticos, sino de agenda, lo que puso en alerta a magistrados y a empleados de la Justicia.

El formato se mantiene casi idéntico: transferencia de tribunales (con recursos y personal) de la Justicia nacional a la órbita porteña, iniciando por los que cuentan con vacantes. No serán todas las que había deseado en un principio la Ciudad, pero según afirman quienes estuvieron en la redacción, sólo restan “temas operativos” y “ajustes de terminología” para el diseño final. La discusión por la baja de edad de imputabilidad y el impulso de una ley para Régimen Penal Juvenil eclipsó que parte del temario de la reunión entre Garavano y el jefe de la bancada PJ en el Senado, Miguel Ángel Pichetto tuvo una pincelada sobre el traspaso. Los jueces saben que la decisión es inexorable, aunque hasta ahora su presión ha logrado tener éxito. Pero, en paralelo, el Gobierno ha dictado una serie de normativas para tratar de acotar los argumentos en contra de la intangibilidad de las remuneraciones; el régimen disciplinario; y cualquier diferencia que pudiera darse entre empleados de una y otra jurisdicción.

Sin embargo, apenas circuló este jueves como fecha, la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (UEJN) se declaró en “alerta y movilización” ante la idea que califican como un “desguace de la Justicia Nacional y que no da garantías respecto de las condiciones laborales de los trabajadores judiciales”. “Los trabajadores no somos muebles”, afirmaron frente al inminente convenio al que tildaron de “inconsulto e ilegal”. Otras comisiones internas que quedaron en manos de la oposición a Piumato tomaron igual postura. Todos hicieron énfasis en el rechazo total al traspaso del fuero del Trabajo donde también talló la CGT en la negativa a cualquier cambio. Desde el Gobierno indican que (en cuestión de tiempos para que se haga efectivo) será la moneda de cambio.

Otro de los puntos candentes será el traspaso de la IGJ. Atravesado por una causa judicial resulta uno de los temas polémicos. Ciudad quiere avanzar pero Nación ha puesto el freno de mano. Quizá no integre el primer paquete.

Por las dudas, todos aquellos que han trabajado en la redacción de los convenios y en el arreglo de los detalles están pendientes de un regreso apresurado del descanso estival. Les indicaron que estén a golpe de teléfono para volver y participar de la ceremonia, lo que la vuelve inminente. NR


Fuente: ámbito

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