Buenos Aires, 26/09/2017, edición Nº 1777

Reabrió Tabac, un emblema de Palermo

Está en la esquina de Coronel Díaz y Libertador y estuvo cerrado un año y medio por reformas. Siempre fue cita de deportistas y escritores.

(PBA) Con sus vidrieras tapiadas, generó más de una intriga. Algunos dijeron que había cerrado; otros, que los dueños vendieron la marca; incluso se dijo que había fundido y también arriesgaron que se mudaba. Sin embargo, las elucubraciones llegaron a su fin: hoy por la mañana reabrió el mítico Caffé Tabac, en la esquina de las avenidas Del Libertador y Coronel Díaz, límite entre los barrios de Recoleta y Palermo: una de esas esquinas que son un auténtico spot porteño, un lugar para mirar y ser mirado. Un sitio frecuentado por famosos, deportistas, políticos; incluso, el escritor Tomás Eloy Martínez, en una de sus novelas consagratorias –Santa Evita– le dedica un párrafo revelador.

El Tabac es además uno de los más de ochenta Bares Notables de la Ciudad, distinguido por su historia y su vinculación con el barrio.

Ayer, los vecinos espiaban a través de las cortinas el intenso movimiento puertas adentro del local: la puesta a punto antes de la reapertura. “Cada vez que pasaba por la esquina miraba, intrigada. Durante meses no hubo ningún movimiento. En el barrio se decía que había cerrado”, contó Mabel a Clarín. En pleno mediodía, con más de 33 grados, tuvo suerte: el encargado del local le permitió ingresar y la invitaron con un café. Mabel reveló que más de una vez se cruzó con el hoy presidente de la Nación, Mauricio Macri, vecino muy próximo de Tabac.

El lugar estuvo cerrado casi un año y medio y fue renovado por completo, no quedan rastros de su antigua arquitectura y decoración, de un fuerte estilo ochentoso: “El cambio es total, sin embargo conservamos el espíritu del café. Los mozos que llevan más de 30 años trabajando aquí nos siguen acompañando, porque son casi como la familia de muchos de nuestros clientes. La idea del cambio tiene que ver con atraer a nuevos clientes”, explicó Daniel Conde, uno de los dueños. Junto a Daniel Sarlenga, administra además otros Bares Notables como el Petit Colón, en Libertad y Lavalle, y Las Violetas, en Rivadavia y Medrano, con protección histórica.

En el corredor de las avenidas Del Libertador y Figueroa Alcorta, no es el primer café que se renueva y cambia su estética por completo. Sucedió en Selquet, Libertador y La Pampa; en Rond Point, Figueroa Alcorta y Tagle; en Dandy, a metros de Tabac; y en los dos restaurantes ubicados en los museos de Bellas Artes y de Arte Decorativo, Novecento y Croque Madame, respectivamente. “La gastronomía dejó de ser el negocio rentable que supo ser en otros tiempos. Esto obligó a los empresarios –tradicionalmente inmigrantes gallegos– a reconvertirse y apostar por la profesionalización en los servicios que ofrecen”, opinó Martín Blanco, de Moebius Marketing. En Tabac cambió la carta –firmada por el chef Luciano López Fuentes– y ahora también se servirán tragos, diseñados por los bartender Sebastián García y Gonzalo Cabado.

Los bares y cafés son parte de la cultura porteña. El programa de Bares Notables, que depende del área de Turismo de la Ciudad, los destaca como los más representativos. La Ley 35/98 los define como “aquellos bares, billares o confiterías relacionados con hechos o actividades culturales de significación; cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le otorgan un valor propio”.

Comentarios

Ingresa tu comentario