Quilmes se presentó en convocatoria de acreedores

Quilmes se presentó en convocatoria de acreedores

(PBA) El rojo financiero terminó por ahogar a Quilmes. Acorralado entre desmanejos económicos y políticos y una deuda superior a los $ 208 millones, el club que tuvo a Aníbal Fernández como presidente entre 2013 y 2016 se presentó hoy en convocatoria de acreedores.

Según informaron fuentes de la institución del Sur del Gran Buenos Aires a La Nación, la medida se radicó en el Juzgado Civil y Comercial N°3 de Quilmes, a cargo de la jueza Diana Ivone Español. “Se sabe cuánto es la deuda pero no a quién se le debe“, cuentan en el club.

El concurso presentado por el estudio Fargosi, Klein & Sasiain junto con Cambiaso & Ferraro, no afectará a la actividad del club, que podrá seguir disputando normalmente sus partidos en el torneo de Primera División, junto con el resto de sus actividades cotidianas.

El objetivo de esta medida es analizar y auditar la deuda, tarea que estará a cargo del tribunal, para reestructurar el escenario financiero de la institución. Luego, se presentará una propuesta de pago a los acreedores. Mientras tanto, la institución consigue evitar reclamos por deudas y sortear embargos preexistentes.

Las elecciones de julio de este año abrieron un nuevo capítulo en la historia de uno de los clubes más antiguos del fútbol argentino. En esos comicios, la lista encabezada por Marcelo Calello se impuso con más del 78% de los votos y puso fin a casi tres décadas de un oficialismo comandado por José Luis Meiszner, histórico dirigente de AFA y Conmebol, hoy involucrado en el caso FIFA Gate; su hijo Andrés, y el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández.

Encontramos los trofeos rotos y apilados en un cuarto. La contabilidad era un desastre, y hace 10 años que el club no tiene cuenta corriente bancaria”, cuentan en el club. Según estimaciones, $ 80 millones de los $ 208 adeudados con AFA. Además, el club trabajó con Futbolistas Argentinos Agremiados para resolver haberes impagos con los jugadores y poder comenzar el torneo.

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El comunicado del club:

En primer lugar, gracias a los casi 2800 socios por la confianza depositada en las urnas. El 3 de agosto de 2016, un grupo de socios genuinos hemos asumido la conducción de nuestro querido club con la plena convicción de lograr una institución mucho mejor, más inclusiva y participativa.

Sabíamos que en el camino nos encontraríamos con muchas piedras, producto de circunstancias que no creemos oportunas ni pertinentes citar. La acefalía en la que se encontraba el club hizo que nuestra asunción fuera sin bienvenida: no hubo un solo dirigente de la pasada gestión que nos acompañara en la transición. Pero esa situación era esperable.

En la administración no había contratos, ni un solo papel. Mucho menos dinero. Se habían borrado algunos discos rígidos de las pocas computadoras que quedaron. De todas formas, el club se puso en marcha.
No fueron pocas las sorpresas detectadas en estos dos meses de trabajo maratónico: derechos publicitarios o de comercialización vendidos o cedidos más de una vez a distintas personas físicas, cesiones de ingresos publicitarios por cifras millonarias a favor de directivos sin contraprestación verificable, jugadores de fútbol amateur con ingresos millonarios atados a cláusulas de rescisión impagables.

Además encontramos actas de Comisión Directiva con incorporación de actos de disposición no debatidos, otorgamiento de garantías millonarias a acreedores de dudosa legitimidad, y cesiones de derechos en violación a la ley. Esta larga lista de tristes irregularidades podría continuar.

Al comienzo del campeonato acordamos en conjunto con Futbolistas Argentinos Agremiados la forma de pago de los haberes y otros derechos retributivos de 102 jugadores de fútbol profesionales. Algo así como cuatro planteles completos. Un ejemplo de la irresponsabilidad con la que manejaron a nuestra querida institución.

Los embargos afloran en cada esquina. Hasta los trofeos están afectados por algunos de los casi cien juicios en trámite que existen, que según montos actualizados, superan en conjunto los veinticinco millones de pesos. El primer día de nuestra gestión nos encontramos con que uno de los inmuebles del club estaba en trámite de remate, por una deuda mayor a los cien mil dólares estadounidenses. En AFA tenemos trabados más de quince embargos. El último por más de 5 millones de pesos. Han colocado a la institución en el último puesto de reputación dentro del mundillo del fútbol. Han humillado y destruido nuestra historia. Han pisoteado a la casa madre del fútbol, hockey y tenis argentino. Esta era la realidad del Quilmes Atlético Club al 31 de julio de 2016.

Pero gracias a ese casi 80% de votantes, tenemos la certeza de que el futuro será distinto.

De hecho en el medio de este desastre no dejamos de lado la activación del rol social que todo club serio debe ostentar.

Como Comisión Directiva transparente y responsable, tenemos la obligación de acudir a la Justicia. No sólo para que se investiguen posibles delitos en contra de los intereses de la institución, sino también para que se valide la legitimidad de los créditos hoy exigibles y se nos permita ofrecer una suerte de moratoria para honrarlos. Si no lo hiciéramos, seríamos cómplices de este descalabro. Ninguno de nosotros, los directivos, tiene la potestad legal de decidir cuál crédito es legítimo y cuál no. Para ello está la Justicia. Y a ella acudiremos y honraremos todas las deudas que la misma determine que deben abonarse.

La herramienta legal para este fin es el concurso preventivo de acreedores. Es allí donde cada presunto acreedor del club deberá demostrar la legitimidad de su crédito. Y será también la Justicia la que determine qué sanción le corresponde, tanto a los exdirectivos irresponsables como a los ilegítimos tenedores de garantías y cesiones crediticias de la institución.

Con el apoyo de todos ustedes esperamos cambiar el futuro de nuestro querido Quilmes Atlético Club, para legarles a las futuras generaciones una institución mucho mejor de la que nos supieron dejar.

Esperamos que nos acompañen todos en este camino, que no será sencillo, pero sí es necesario transitarlo.

Comisión Directiva