Quieren salvar el autódromo cediendo una parte del predio

Se concesionará una porción del terreno, donde habrá comercios y talleres, entre otros servicios

(CABA) Su presente de abandono nada tiene que ver con su pasado de gloria, pero su futuro puede cambiar. El Ejecutivo porteño presentará ante la Legislatura su proyecto para concesionar parte del terreno del Autódromo porteño y permitir la instalación de concesionarias, talleres y otros comercios y servicios. La idea es usar ese dinero para reparar la pista y las tribunas y lograr que el complejo vuelva a la plena actividad deportiva.

Al proyecto lo elaboró el Ministerio de Modernización del Gobierno porteño, cuyos funcionarios comenzarán hoy una ronda de presentaciones antes diversas comisiones de la Legislatura porteña. Si bien se trata de una ley que requiere la aprobación de 40 de los 60 legisladores, en el oficialismo confían en lograr consenso. Agregan que la iniciativa cuenta con el apoyo del Automóvil Club Argentino (ACA), la Asociación de Corredores de Turismo Carretera (ACTC), la Federación Argentina de Motociclismo (FAM), la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) y la Asociación de Concesionarias de Automotores (ACARA), entre otras instituciones del mundo automotor. El Autódromo hoy es manejado por la empresa ACBA, que tiene una concesión precaria. En 2014, la Justicia clausuró una tribuna y otras instalaciones por fallas en la seguridad. Desde entonces el predio tuvo muy poca actividad. Recién este año, y tras algunas inversiones puntuales, se recuperaron algunas carreras de TC 2000 y Súper TC 2000, y se espera que se corran una fecha del Top Race en diciembre y la prueba de la Fórmula E.

¿En qué consiste el proyecto para recuperarlo definitivamente? El predio tiene cerca de 180 hectáreas, de las cuales 139 se mantendrían como zona deportiva, mientras que las otras 41, las que están de frente a la avenida Roca, serían liberadas. Hoy ese sector es utilizado como depósito de autos de concesionarias.

La idea es trabajar en dos etapas. En primer lugar se abrirán las manzanas que están sobre Roca entre la General Paz y Larrazábal. Se correrá el cerco perimetral hacia la pista y construirán calles, espacios verdes y sectores para emprendimientos económicos vinculados al mundo automotor: concesionarias, servicios de posventa y talleres mecánicos, venta de repuestos y accesorios, tiendas de merchandising, locales gastronómicos y hasta un Museo del Automóvil que gestionaría el ACA. Se calcula una inversión de los privados de cerca de 4,5 millones de dólares, más otros 4 millones que pondría el Estado para la urbanización. Esta etapa se completaría en tres años. Paralelamente, el Gobierno invertirá 3 millones de dólares para recuperar la pista, las tribunas, el sector de boxes y otras áreas deportivas. Así se podrán organizar más carreras y acercar gente al complejo. Estaría terminado en un año. El Autódromo mantendría su capacidad de cerca de 60.000 personas, entre tribunas fijas y móviles. NT