Buenos Aires, 20/10/2017, edición Nº 1801

Qué dos preguntas hay que hacer para advertir riesgos de recaída en una depresión

Tres de cada cuatro pacientes recae.

Según especialistas, existen síntomas residuales desatendidos, que afectan las actividades diarias.

depresión

(CABA) La depresión es un trastorno mental frecuente que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo, entre un 8 y 12% de la población mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si traspolamos localmente estas cifras se podría decir que más de 4 millones de argentinos sufrirían depresión en algún momento de su vida.

Además, la OMS estima que para 2030 la depresión será la segunda causa de morbilidad en los países de ingresos medios, y la tercera en los de ingresos bajos. Actualmente, el 72% de los pacientes en tratamiento se encuentra en riesgo de sufrir recaídas.

¿A qué nos referimos con síntomas residuales?

A aquellos síntomas que persisten pese al tratamiento. La evidencia científica demuestra que los síntomas residuales asociados al ámbito cognitivo son un aspecto usualmente dejado de lado en los tratamientos; el mayor esfuerzo suele estar en aliviar y recuperar a los pacientes de las alteraciones emocionales (sentimiento de tristeza, reducción de la capacidad de goce) y físicas (alteración del sueño y pérdida de energía). Los síntomas cognitivos se refieren a la lentitud en el pensamiento, el lenguaje, disminución de la concentración, la incapacidad de tomar decisiones en entornos cambiantes y la disminución en la capacidad de aprendizaje y memoria. El conjunto de algunos de estos síntomas cognitivos representan fallas en la función ejecutiva del paciente, es decir en la función directiva, gerencial y rectora del sistema nervioso, como si fuera el “procesador central” del cerebro que, cuando falla, la persona no logra desempeñarse exitosamente en su día a día.

¿Cómo darse cuenta de la presencia de síntomas cognitivos residuales?

La detección de los síntomas cognitivos fue relegada, muchas veces ni los pacientes ni los médicos los valoran como síntomas, ya sea porque el médico no pregunta y/o el paciente no los reporta. Entonces, el principal obstáculo termina siendo la identificación. El doctor Marcelo Cetkovich, jefe del Departamento de Psiquiatría de INECO y del Instituto de Neurociencias del Hospital Favaloro, advirtió que “estos síntomas se ven con frecuencia en la consulta médica, los pacientes refieren que no se sienten los mismos de antes, les cuesta más sacar adelante las tareas u organizar las actividades cotidianas, particularmente en sus lugares de trabajo”.

Identificar estos síntomas es tarea sencilla mediante preguntas simples como por ejemplo: ¿Puede usted mantener la atención lo suficiente como para leer un artículo en el diario? ¿Tarda más en organizar sus actividades del día?

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