Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

qlink: la nueva herramienta argentina para mandar mensajes seguros

Ezequiel Álvarez es investigador del Conicet responsable de qlink, una herramienta que permite enviar mails que pueden leerse una única vez antes de “autodestruirse”. Próximamente llegará a Android. (CABA) En tiempos en que dispositivos, redes sociales y servicios web recogen cada vez más información sobre sus usuarios, la privacidad es un bien muy preciado y una cuestión fundamental a tener en cuenta a la hora de utilizar distintas tecnologías. Este...

Ezequiel Álvarez es investigador del Conicet responsable de qlink, una herramienta que permite enviar mails que pueden leerse una única vez antes de “autodestruirse”. Próximamente llegará a Android.

0011501262

(CABA) En tiempos en que dispositivos, redes sociales y servicios web recogen cada vez más información sobre sus usuarios, la privacidad es un bien muy preciado y una cuestión fundamental a tener en cuenta a la hora de utilizar distintas tecnologías.

Este avance sobre el ámbito privado tiene su contrapartida en el surgimiento de varias herramientas para encriptar y proteger las comunicaciones. Así, servicios de mensajería como Telegram o dispositivos como Blackphone ponen el énfasis en mantener a salvo de ojos y oídos “curiosos” los intercambios entre los usuarios, al igual que el sistema Tor para navegar en la web.

En esta línea también se inscribe el desarrollo del físico argentino Ezequiel Álvarez, investigador del Conicet, que creó qlink, un servicio con un objetivo claro: enviar correos electrónicos seguros que desaparecen tras ser vistos por única vez por el receptor sin dejar rastros.

Para crear la herramienta, disponible desde esta semana para su uso en la web en versión de prueba, Álvarez, de 38 años y oriundo de San Luis, se asoció con el equipo de Easy Tech, una empresa de desarrollo de software con sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Para enviar sus mensajes, los usuarios deben dirigirse al sitio qlink.it, en donde escriben el texto que desean mandar. La plataforma genera un link –o un qlink– que debe enviarse por correo electrónico al destinatario. El enlace se puede copiar y pegar manualmente en el cuerpo de un email o enviarse directamente desde la página web del servicio.

Luego de recibir ese correo, el destinatario debe hacer click sobre el enlace, que lleva a la web de qlink. Allí se muestra el mensaje original enviado. Luego de ser visualizado, el link deja de funcionar automáticamente y el texto ya no puede ser recuperado, ya que este se “autodestruyó“. Al clickear por segunda vez sobre el vínculo enviado por mail, este reenvía al sitio del servicio, que advierte que el enlace ya no existe.

Este sistema también permite a los usuarios darse cuenta de si el mensaje fue, por algún motivo, leído por un tercero, ya que el destinatario encontraría un qlink expirado y sin contenido alguno.

El enlace permanece activo hasta 12 horas antes de expirar (siempre y cuando no sea leído), plazo que se aumentará a 24 horas próximamente, según indicó Álvarez, quien completó sus estudios de doctorado en Partículas Elementales en España y volvió al país en 2006.

Sin complicarte la vida, abrís la página de qlink y escribís el mensaje ahí, por ejemplo, el número de tarjeta de crédito. Generás el qlink, que es un link común de internet pero que está puesto en un servidor que tiene la propiedad especial de que los links se puede ver una sola vez y se autoborran“, explicó Álvarez.

Uno sabe que envía la información y la borra de su casilla de correo, pero no tiene certeza de que el otro lo elimine de la suya. En cambio, así tiene la seguridad de que la otra persona va a poder verla pero se le borra. Si por equis motivo alguien le hackea la cuenta de acá a un mes o le quiere mostrar a otra persona lo que vos le enviaste, no lo puede hacer, porque lo único que hay es un qlink que está muerto una vez que se usó“, detalló.

En este sentido, Álvarez destacó las altísimas medidas de seguridad que utiliza qlink, que también emplea conexiones seguras https. El protocolo es normalmente usado por proveedores de correo electrónico, bancos, redes sociales y plataformas de e-commerce, entre otros.

El servidor, en el mismo momento en que te está enviando la información, la está borrando. Entonces no hay manera de que quede rastro (del mensaje) en ningún lado más que en la pantalla del receptor“, detalló el físico. “Por el servidor del mail solo va el qlink“, añadió: “No te queda registro de ningún tipo” del contenido.

Queremos vender seguridad, lo último que nos interesaría es no borrar lo que hay“, aseguró. “Al modo que está hecho ahora, ni siquiera nosotros podemos mirar el contenido de un qlink, porque el servidor está sellado para no aceptar ingresos de ningún tipo y la clave de ese encriptamiento está codificada en el mismo qlink“, remarcó. Los datos de direcciones IP de quienes envían y reciben mensajes a través de la plataforma tampoco son almacenados.

Consultado acerca de cómo se asegura la eliminación de los mensajes, Álvarez explicó que junto al equipo de Easy Tech desarrollaron una manera en la cual los mensajes que los usuarios de qlink intercambian a través del sitio “jamás se escriben en un disco duro“, sino que se mantienen momentáneamente en la memoria RAM de los servidores. “Cuando se manda el mensaje, se hace un borrado seguro y eso lo destruye totalmente“, indicó.

El servicio toma prestado el concepto de la física cuántica por el cual una partícula cambia su estado cuando es observada: “Vos mirás un electrón y podes ver dónde está, o su velocidad, pero al instante siguiente cambió totalmente solo porque lo observaste“, relató y agregó: “Esa propiedad (…) nosotros de algún modo la transferimos a que el qlink, en el momento en que es observado, desaparece“.

La herramienta creada por Álvarez ya es utilizada en la actualidad por “abogados, escribanos y algunas empresas“, ya que es posible instalar el software de qlink en los propios servidores corporativos. Resaltó además que es útil para las “relaciones personales“, ya que en ese campo también los usuarios buscan que determinadas comunicaciones no puedan ser espiadas. “El nivel de confidencialidad es tan alto como cuando le decís a una persona algo al oído“, ejemplificó el físico.

El investigador del Conicet indicó que tiene previsto ampliar las funcionalidades del servicio e incluir mejoras en materia de seguridad. Así, ofrecerá la posibilidad de incluir una firma para autenticar el remitente o de enviar adjuntos (por ahora es solo texto).

Asimismo, el sistema llegará próximamente a los celulares con Android, ya que los desarrolladores están poniendo los toques finales a la aplicación de qlink y en breve estará disponible en Google Play. Por el momento, el servicio se puede utilizar en dispositivos móviles a través del navegador web y hasta “compartir el qlink por WhatsApp” u otras plataformas de chat.

Sin embargo, remarcó que la idea es que el servicio se mantenga simple y sin complicaciones para que aquellos usuarios que buscan, aun hoy, mantener sus comunicaciones seguras puedan seguir empleándolo sin problemas.

Fuente: Infobae

Comentarios

Ingresa tu comentario