Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

Problemas en los carriles de en la estación Sáenz de Metrobús

Actualmente por los carriles de avenida Sáenz de Metrobús solo circulan cuatro lineas, mientras otras 19 circulas por los carriles comunes causando embotellamientos. (CABA) En la avenida Sáenz, los carriles exclusivos del Metrobus no son para todos los colectivos. Son para apenas cuatro líneas privilegiadas. El resto, otras 19, tienen que arreglárselas con apenas dos carriles para circular y para cruzar el Puente Alsina. Carriles que comparten con los taxis...

Actualmente por los carriles de avenida Sáenz de Metrobús solo circulan cuatro lineas, mientras otras 19 circulas por los carriles comunes causando embotellamientos.

metrobus

(CABA) En la avenida Sáenz, los carriles exclusivos del Metrobus no son para todos los colectivos. Son para apenas cuatro líneas privilegiadas. El resto, otras 19, tienen que arreglárselas con apenas dos carriles para circular y para cruzar el Puente Alsina. Carriles que comparten con los taxis y los autos particulares, y que en las horas pico soportan grandes embotellamientos. Aunque en menor grado, las complicaciones se repiten en otras arterias, como Juan de Garay o Brasil, donde tampoco todos los colectivos van por las vías exclusivas.

Cuando arrancó el Metrobus del Sur, el 14 de agosto, las únicas líneas que usaban los carriles de la avenida Sáenz, entre avenida La Plata y Rabanal, eran el 115 y el 91, que prestan 40 servicios cada 60 minutos en las horas pico. Pero a raíz de los problemas que se generaron con los otros colectivos, que perdieron dos carriles de circulación, el Gobierno porteño incorporó dos líneas más: el 128, que une Plaza Italia con Valentín Alsina, y el 160, que circula entre Ciudad Universitaria y Claypole. De esta forma, ahora pasan alrededor de 80 colectivos por hora.

Pero eso no resuelve las largas demoras que sufren los automovilistas y los otros colectivos, incluyendo a las líneas 6, 9, 15, 28, 31, 32, 42, 46, 70, 75, 79, 85, 112, 158, 165, 177, 178, 179 y 341. Si bien quedan tres carriles libres de cada mano, uno está continuamente ocupado por colectivos detenidos en sus paradas. Y los otros dos no dan abasto para el movimiento de la avenida.

“A las seis de la tarde, es imposible hacer unas pocas cuadras por Sáenz para cruzar el Puente Alsina –cuenta Norberto Fernández, un taxista que vive en Lanús–. Antes me llevaba cinco minutos y ahora, con suerte, 20, porque los colectivos están parados subiendo y bajando pasajeros. Lo que más me molesta es ver los carriles del Metrobus vacíos.

Algunos automovilistas y hasta algunos colectivos que no son Metrobus se mandan por ahí, cansados de esperar”.

“Es un lío ir en auto, porque los micros se te tiran encima y los tacheros están a las puteadas. Además, los colectivos se quedan parados en el medio de la calle subiendo y bajando pasajeros. Lo mismo está pasando en Chiclana y en Brasil”, se queja Mariano, un vecino de la zona sur.

En el caso de la avenida Juan de Garay, donde siempre se circuló con fluidez, ahora los automovilistas cuentan con cuatro carriles para avanzar, dos de cada lado de la vía del Metrobus, uno de los cuales siempre está ocupado por autos mal estacionados. Por los carriles exclusivos circulan sólo los colectivos 4 y 143, pero por los demás también hay colectivos. “Si vas por la derecha y tenés un colectivo delante, es imposible pasarlo y hay que ir parando cada vez que sube y baja gente. Juan de Garay era una avenida rápida, pero con esta obra la arruinaron”, sostiene Norma Suárez, una automovilista.

La diferencia con los otros Metrobus es mucha. En el de la 9 de Julio o en el de Juan B. Justo, todos los colectivos circulan por los carriles exclusivos. Fuentes de Subsecretaría de Transporte porteña explicaron que eso es imposible en la avenida Sáenz, porque si las 23 líneas fueran por los carriles del Metrobus, éstos colapsarían. Sin embargo, niegan que haya más demoras que antes.

Y dicen que parte de las complicaciones se deben a la presencia del obrador de la estación Sáenz de la línea H.

El Metrobus del Sur no logró grandes reducciones de tiempo para las líneas que lo integran.

Antes, por ejemplo, al colectivo 91 le tomaba 31 minutos llegar desde Puente La Noria a Constitución. Ahora le lleva 25 minutos, apenas 6 menos. Mientras, el trayecto inverso que antes hacía en 52 minutos, ahora le toma 40, es decir 12 minutos menos.

El Metrobus del Sur cuenta con 23 kilómetros que se reparten en dos ramales: Coronel Roca y Fernández de la Cruz. En total, cuenta con 36 estaciones y ocho paradas comunes y, según los cálculos de la Subsecretaría de Transporte porteña, beneficia a 250.000 pasajeros. El recorrido es utilizado por 18 líneas de colectivos, aunque no siempre en los mismos tramos. La 143 lo emplea en toda su extensión y la 91 es la única que empalma con el Metrobus de la 9 de Julio.

Fuente consultada: Clarín

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