Buenos Aires, 19/10/2017, edición Nº 1800

Prisión perpetua para el hombre que mató a golpes a su hijastro de 5 años en Flores

Leandro Sarli le había dado una paliza mortal a Agustín Marrero en 2015. La mamá fue absuelta.

(CABA) El peluquero que mató a golpes a su hijastro de cinco años pasará el resto de su vida en la cárcel. El Tribunal Oral en lo Criminal 13 lo condenó a prisión perpetua. Se trata de Leandro Sarli que en 2015 , en el barrio porteño de Flores, asesinó a Agustín Marrero luego de propinarle una terrible paliza. La mamá del chiquito, Bárbara González Bonorino, fue absuelta luego de que el fiscal y la querella la consideraran inocente.

Los jueces Enrique Gamboa, Adolfo Calvete y Diego Leif Guardia coincidieron con lo solicitado la semana pasada tanto por el fiscal de juicio, Gustavo Gerlaro, y por la querella representada por el abogado Andrés Bonicalzi, y condenaron a Sarli (35) a prisión perpetua y absolvieron a González Bonorino (32).

En el caso del peluquero Sarli, el TOC 13 lo condenó al considerarlo autor de un “homicidio agravado por alevosía“, es decir, por el estado de indefensión de la víctima.

Por la mañana, la defensa de Sarli pidió a los jueces en su alegato que se recalificara el caso como un “homicidio preterintencional“, es decir, cuando se produce la muerte de una persona a la que en realidad sólo se le pretendía causar un daño, lo que tiene una pena reducida de tres a seis años de cárcel.

González Bonorino había llegado al juicio en libertad pero también acusada del homicidio por la “omisión” de no haber evitado el crimen y su “pasividad” en las situaciones de maltrato que sufría su hijo en la casa, de acuerdo a la imputación que en su momento le hizo el fiscal de instrucción de la causa, Sandro Abraldes, en su requerimiento de elevación a juicio.

Escándalo sexual con el primer fiscal
Este juicio se inició con un escándalo con el fiscal original del debate, Julio César Castro, quien debió tomarse licencia y ya tiene abierto un proceso de jury por parte de la Procuración General de la Nación porque fue denunciado por acoso sexual y laboral por parte de una empleada.

A su vez, Castro está imputado y el 18 de mayo fue indagado en una causa en la que una ex novia lo denunció por abuso sexual.

El incidente en el juicio ocurrió en marzo, cuando en el interrogatorio de la imputada González Bonorino, la mujer le dijo a los jueces que era madre de “Agustín” y de una niña que vive actualmente con su padre biológico.

Según las fuentes, cuando llegó el turno del fiscal, Castro le dijo: “Usted nos dice que la nena vive con el padre, ¿y Agustín?“, cuando el niño ya estaba muerto y su homicidio era el eje del debate.

Allí se produjo un momento tenso en el que González Bonorino le dijo al fiscal “¿me estás jodiendo?” y comenzó a insultarlo, mientras que Castro, al darse cuenta de su error, ofreció disculpas y dijo que estaba con “un problema personal.

Sarli se defiende desde la cárcel
Sarli habló desde la cárcel y negó haber sido el autor del hecho. El hombre manifestó que nunca lo golpeó y que el menor murió después de haberse caído dos veces en la bañera y golpearse con el lavatorio.

“Ese día, Agustín entró al baño y se golpeó con el lavatorio (…) Se sentía mal, le dolía el estómago, lo llevé conmigo a la cama y vomitó. Lo bañé y en la bañera se cayó dos veces (…) Se acostó en la cama y cuando lo fui a buscar estaba muerto”, manifestó Sarli.

Al ser consultado sobre si el niño fue víctima de violencia, el padrastro no dudó en contestar: “Sí, la madre lo ha fajado un par de veces”, y agregó que era “porque el nene no hablaba, no transmitía lo que le pasaba, y porque no hacía caso”.

Agustín tenía 5 años y murió el 7 de junio de 2015. Su hermana, de 8 años, fue testigo de la agresión y en una cámara Gesell relató a la Justicia lo que padeció su hermano cuando Sarli se enfureció porque se había colocado sus pantalones al revés.

Según su relato ante los psicólogos, el padrastro comenzó a golpear a su hermano y hasta lo tomó del cuello y lo colgó en el aire.

Polémica en el jardín y un llamado del Papa
Luego de la muerte de Agustín, el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad decidió apartar de su cargo a Elsa Vincová, directora del Jardín de Infantes N°2 de Flores.Y a Alejandra Bellini, maestra de la sala del chiquito. Las dos fueron suspendidas por no haber alertado sobre la violencia familiar que terminó con la muerte del pequeño Marrero.

Poco después, en agosto, Vincová le envió una carta a Francisco por medio de Gustavo Vera, amigo personal del Papa. En la misiva la docente le había contado su situación y le pidió una “bendición especial“. Más tarde, Bergoglio la llamó por teléfono y le contó que había leído la carta y que estaba “rezando” por ella.

La determinación tomada por Gobierno porteño causó que gremios de maestros la ciudad realizaran un paro para exigir las dos docentes desplazadas recuperaran sus cargos.

Meses más tarde, en febrero del 2016, Vincová y Bellini fueron reincorporadas a sus puestos de trabajo gracias a un fallo judicial dictado en diciembre de 2015 en un clima de fuerte respaldo de la comunidad educativa y de todo el gremio.

Los docentes festejaron el fallo y volvieron a reclamar justicia por Agustín. “Estreno guardapolvo porque comienza una nueva etapa”, aseguró en su momento Bellini. Y continuó: “Desde que nos enteramos que la Justicia había ordenado nuestra restitución tenemos una profunda emoción y alegría”.

Por su parte, Vincová sostuvo que “el tiempo de espera fue muy doloroso porque siempre entendimos que se trató de una medida injusta”. Hoy las dos docentes siguen trabajando en el mismo jardín. NR


Fuente consultada: Clarín

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