Prisión para Martínez Rojas, uno de los vaciadores de Tiempo Argentino y Radio América

Es por estafa en la venta de un auto de alta gama y el libramiento de cheques sin fondos en Corrientes. En julio fue imputado por el violento ataque de una patota a la redacción del diario.

(CABA) La justicia correntina procesó con prisión preventiva al empresario correntino Mariano Martínez Rojas por estafa en la venta de un auto de alta gama y el libramiento de cheques sin fondos.

Se trata del empresario que se adjudica la compra de Radio América y el diario Tiempo Argentino, que se ubican en un edificio que comparten en Amenabar 23, y que fuera imputado, a principios de julio, por el violento ataque de una patota que él mismo dirigió a dicha redacción.

El procesamiento fue dictado por el juez de instrucción de la cuarta nominación de Corrientes, Leandro Andrés Maciel, y la causa se inició por una denuncia del arquitecto Hugo Sotelo Bertschinger.

Según informó a Télam el abogado querellante, Néstor Irazusta, el procesamiento alcanza también a la madre y la pareja de Martínez Rojas, María Sara Rojas de Martínez y María Inés Mozatti de Martinez Rojas, respectivamente, como partícipes primarias.

Las tres prisiones preventivas no se harán efectivas por una resolución de eximición de prisión dictada en 2013, informó el letrado.

Sotelo Bertschinger “había comprado un auto de alta gama y Rojas le ofreció vendérselo, pero le sacó el auto y nunca le pagó; es más, lo vendió en Buenos Aires sin su consentimiento”, afirmó su abogado.

Irazusta agregó que “se intentó certificar el formulario 08 en contra de su voluntad, hasta que finalmente se secuestró el auto en Corrientes, por orden del fiscal de instrucción Buenaventura Duarte”, y precisó que el vehículo “era conducido por una persona de Desimoni”.

Asimismo, destacó que “también madre y esposa de Rojas le dieron varios cheques sin fondo de una sociedad llamada Grupo Norte S.R.L., donde el vicepresidente era su hermano, que no pudo ser procesado porque se descubrió que es discapacitado”.

“Los cheques rondarían los 100.000 pesos, pero esa sociedad entregó a otras personas cheques sin fondo por un total cercano a los 4.000.000 de pesos”, precisó el letrado y aclaró que “hoy esa S.R.L. ya no existe más”.

S.C.