Preocupa el aumento en el consumo de azúcares

Preocupa el aumento en el consumo de azúcares

(CABA) La ola creciente de obesidad alarma a los epidemiólogos y ocupa a los investigadores clínicos, pero las controversias arrecian en torno de sus causas. Es más: el resultado de nuevos estudios y metaanálisis (revisión de varios trabajos científicos sobre un mismo tema) contribuyen a la confusión general al relativizar premisas que se daban por válidas; como por ejemplo, el rol de la actividad física en el descenso de peso.

En este escenario cambiante, un investigación sobre el consumo aparente (analizado a partir de balances de alimentos reportados por la FAO) aporta nuevas pistas para responder el interrogante que desvela a los sanitaristas: ¿qué origina el veloz crecimiento de la obesidad? En especial: ¿Es el aumento de la ingesta o el tipo de alimentos que comemos?

Uno de los hallazgos del trabajo sorprende: contrariamente a lo que podría pensarse, en promedio, hoy los argentinos ingerimos casi la misma cantidad de calorías que hace 50 años. “El consumo aparente de calorías diarias por persona casi no mostró diferencias entre el principio y el fin del período de estudio -sostiene Martín Silberman, que volvió a la Argentina después de trabajar durante varios años en la Universidad Autónoma de México-. Pasó de 3100 a 3150.”

 Y continúa Silberman: “A lo largo de las últimas décadas aumentaron la oferta y el acceso a determinados alimentos, pero disminuyó mucho la variedad. Las frutas y verduras son un consumo casi marginal, igual que las legumbres. La carne de vaca disminuyó casi un 30% y fue reemplazada por la de pollo. Nosotros notamos que todo esto está vinculado con ciclos económicos”.

“Cuando hay caída del salario se consumen más alimentos procesados, más azúcares y más grasas. Cae el consumo de carne y ya no se recupera. Queremos mostrar que la solución a la obesidad no va a estar en el individuo, porque es más fácil acceder a alimentos no naturales, que satisfacen más, que a los saludables”, concluye. NT