Buenos Aires, 26/07/2017

¿Por qué es peligroso usar el celular en el baño?

Utilizar el smartphone como distracción en el baño es un hábito instalado entre mucha gente, pero en absoluto recomendable

(CABA) El tiempo en el baño –incluso el momento de la ducha o del cepillado de dientes- se han convertido en momentos ideales para responder mensajes de texto, chequear los “me gusta” en Instagram, escuchar música o hasta hacer llamados.

Lógicamente, esto genera que las visitas al baño duren mucho más de lo que deberían y, aunque puede parecer que ese tiempo está siendo bien utilizado, en realidad es un hábito muy desagradable y antihigiénico, sin mencionar el hecho de que el aparato puede terminar sumergido en el agua sucia y romperse.

Los baños (y especialmente los públicos) están cubiertos de gérmenes, bacterias y materia fecal. “Allí habitan gérmenes patógenos y bacterias entéricas (del tracto intestinal), que provienen principalmente de la materia fecal”, explicó Charles Gerba, profesor de microbiología en la Universidad de Arizona. Esto no es un dato menor teniendo en cuenta que es algo común apoyar bolsos, carteras o el teléfono en el piso o en las distintas superficies de los baños sin reparar en la limpieza del lugar.

Según los expertos, las superficies más contaminadas son la perilla de la puerta y del inodoro, las canillas y el piso. De hecho, estudios recientes demuestran que aproximadamente 25% de las carteras que circulan tienen restos de materia fecal por haber estado apoyadas en los baños.

Lavarse las manos, de todas formas, no es la solución definitiva. Aunque se higienicen las manos e incluso se desinfecten, todavía se está propenso a tocar una superficie cubierta de gérmenes como la propia canilla o el picaporte de la puerta del baño. La limpieza en el baño propio puede controlarse, pero en un baño ajeno no tanto.

Qué hacer para evitar propagar los gérmenes
“Si el baño es la raíz del problema, la mejor solución es mantener el teléfono en la cartera y lejos del inodoro”, explicó el especialista. Si se está en un baño del que se sabe que hay buena limpieza entonces la preocupación no es tanta, pero, de todas formas, cada vez que se descarga el agua, se produce una propagación de los gérmenes en un radio de dos metros en todas las direcciones.
Sin embargo, para quienes es inevitable llevar el smartphone al toilette, la mejor manera de evitar un problema estomacal es higienizar el teléfono con la misma rigurosidad que las manos mediante paños desinfectantes o un paño embebido con una solución diluida con alcohol (se hace más fácilmente con un protector de pantalla plástico que recubra el vidrio). Finalmente, para los obsesivos y misofóbicos, se venden por 50 dólares un esterilizador con luz ultra-violeta para teléfonos, que no sólo quita los gérmenes en la parte superficial, sino en todos los recovecos. NT

 

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