Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

Cipolatti y los Twist: 30 años de “La Dicha en Movimiento”

Reportaje imperdible.

Pipo Cipolatti ha sido un poco de todo: personaje mediático, humorista y, sobre todo, un personaje emblemático de la historia del rock argentino. Revista Hombre entrevistó al cantante y compositor con motivo de los 30 años del primer LP de una de las bandas más fiesteras de la Argentina.

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(CABA)La Dicha en Movimiento debe ser uno de los discos más importantes de la historia del rock nacional. Y también uno de los menos reconocidos. “Pensé que se trataba de cieguitos”, “Cleopatra”, “Jabones flotadores”, “El primero te lo regalan, el segundo te lo venden”, son algunos de los hitazos que aparecen en ese LP de 1983.

– ¿cómo es festejar los 30 años de un disco? ¿Qué tenes de distinto con el pipo de esa época?

– Básicamente el estómago. Quizás algunas formaciones en el sistema óseo, incontinencia. Y un crecimiento de un 35% de algo que desconozco. Qué se yo… Toco peor. Tampoco analizo mucho mi evolución porque no quiero envejecer. No sé, salgo a tocar y me parece algo muy divertido. No me pasa como en otros grupos de rock que se arengan o se tocan el culo antes de salir al escenario. “Vamos, a tocar, hijos de puta!”, les grito yo a los músicos. Pero no más que eso.

– Muchos creen que es la vuelta de los Twist, como si hubieran desaparecido.

– No, para nada. Pero mirá, te doy un ejemplo: en marzo me llamaron del Ateneo para ofrecerme la fecha del 22 de marzo y celebrar los 30 años del disco. Yo dije “buenísimo!”, pero después me enteré que me la daban porque ese día jugaba Argentina con Messi acá, y nadie iba a ir al show, lo tenían libre. No iba a ir ni el loro. Pero al final vino el loro y muchos amigos. Igual entiendo a dónde vas. No hacemos generalmente teatros grandes porque no me animo. Yo ya no estoy para hacer un estudio de mercado y ver quién toca ese día. Es muy embolante, prefiero ir a un
lugar pequeño, tocar y divertirme.

(…)

– ¿Cómo es un día tuyo?

– Lo desconozco. Impredecible. A veces no sé qué día es. Trato de estar encima de la banda, aunque tengo un manager que trabaja. Pienso los carteles de cada show, armo los ensayos, les paso los temas a los músicos…

– Tuviste apariciones magistrales en TB. ¿Podrías hacer hoy televisión?

– Nooooo. Bah, qué se yo. No hay quórum. No tengo un punto de vista muy objetivo ni subjetivo igual sobre la televisión. No veo tanto para aburrirme demasiado, cambio los canales muy rápido. No me engancho con lo que pasan los canales de aire. Pre ero ver a Paenza enseñando matemáticas. Tiene muy linda voz Paenza y habla como si fuera un niño a veces.

– Hablando de niños. ¿Y tu programa de chicos, Super Pop Kids?

– Ese estaba bueno, duró como tres meses. Me echaron a la mierda ahí. Tenía el mejor raiting de Canal 7, después venía “Todo x 2 pesos”. El productor quería hacer otra historia, no sé si quería poner premios arreglados para los chicos… Ahí terminó, creyeron que el que quería arreglar los premios era yo. ¡Y encima me robaron mi muñeco Tereso!

– ¡El muñeco Tereso! ¡Gran personaje!

– Siempre me gustaron los muñecos ventrículos, como Los increíbles Ray
Brothers que hacíamos en Hacelo por mí, con Rolo Rossini. Era ventriloquía en tándem. Eramos dos ventrilocuistas y dos muñecos. Yo hablaba con él, él con mi muñeco, mi muñeco con el de él… Eramos ocho personas hablando al mismo tiempo, era como ventriloquía explícita. Y en un programa para chicos, qué mejor que darle a un niño un muñeco negro que habla como uruguayo (Risas). Ese era el muñeco Tereso. Entonces después lo chicos tenían que dibujarlo y mandarlo. “Mandanos tu tereso”, era la consigna.

– Volviendo a la música, ¿Cómo ves al rock hoy?

– Al rock actual lo veo allá, al costado izquierdo, un poco más atrás del reggaetón, cerca del pop y a unos metros de la música melódica. No escucho una mierda de la música de acá. Conozco a las bandas de nombre. “Tan Biónica” yo creía que era una serie del hombre nuclear, la asociaba con eso. Escuché un montón de bandas, y las conozco por los carteles grandes en la calle. “¿Esto era?” Y no lo escuché más. Lo último que escuché que me llamó la atención fueron Los Caligaris, así que imaginate. Luego, los Shabatones, por tocar temas tradicionales judíos en formato ska, una propuesta más original, pero después me pareció un poco reiterativo. Como Porchetto, que cantó toda su vida con voz finita. Y como Spinetta… Iban de la mano. Andá a saber hacia dónde.

– ¿Cómo te pegó la muerte de Spinetta?

– Y… como a todos. Con él nos conocíamos desde que empecé con Los Twist. Era muy interesante tener conversaciones con Spinetta. Como con el Indio Solari. Ahora no sé si tener una charla con Pity me produciría lo mismo. Saldría a robar remises, en todo caso.

– Se mi viene Charly a la cabeza. ¿Cómo lo ves?

– En fotos lo veo. Ni lo veo ni lo escucho porque no hizo nada nuevo Charly desde “aquél día” en que lo internaron. Vi un par de videos, ahí moviéndose despacito en el escenario. Yo iba a tocar con él, iba a verlo en su época de Sui Generis. Lo que hace ahora -y cómo está-, no me llama la atención para nada. Musicalmente, tampoco. Él está ahí tocando, con una banda. Y sobresale: está más grande, pero de tamaño.

– ¿Cuánto tuviste vos de sexo, drogas y rock ‘n roll estos años?

– Si hay café no siempre tiene que haber medialunas, ¿no?. Las cosas van de la mano si uno quiere darles la mano, dijo Scioli. Es un chiste muy estúpido, sí. No sé, a mí me gusta más el tango que el jazz. Y también hay droga ahí. (Piensa) Pero dudo que la pongan tan seguido en el tango, hay gente muy mayor. No sé, yo la niego esa frase de “sexo, drogas y rock and roll”. Nunca vi un drogadicto haciendo rock and roll, y teniendo sexo al mismo tiempo. No, creo que no.

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