Buenos Aires, 26/09/2017, edición Nº 1777

Pergolini: “Hay una clase política que no vemos y son grandes actores”

Junto a Juan Carr y Claudio Drescher, el conductor participó del nuevo ciclo de la Fundación Pensar Un nuevo capítulo de Pensar País se llevó a cabo ayer en el Centro Cultural Recoleta, el tercero del ciclo de charlas que tiene como objetivo generar instancias de diálogo innovadoras para reflexionar sobre el país, los cambios sociales, culturales, económicos y tecnológicos que están modificando el mundo y la forma de vivir...

Junto a Juan Carr y Claudio Drescher, el conductor participó del nuevo ciclo de la Fundación Pensar

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Un nuevo capítulo de Pensar País se llevó a cabo ayer en el Centro Cultural Recoleta, el tercero del ciclo de charlas que tiene como objetivo generar instancias de diálogo innovadoras para reflexionar sobre el país, los cambios sociales, culturales, económicos y tecnológicos que están modificando el mundo y la forma de vivir en él.

En esta ocasión los protagonistas fueron el conductor y locutor Mario Pergolini, el creador de Red Solidaria Juan Carr y Claudio Drescher, Desarrollador de marcas y Director Ejecutivo de Jazmín Chebar, quienes hablaron sobre el país que sueñan, de la importancia de involucrarse para generar cambios y de la comunicación, como herramienta fundamental para trascender, entre otros temas. La conducción estuvo a cargo de Iván Petrella, Director Académico de Pensar y Legislador porteño por el PRO.

La charla comenzó con una introducción por parte de los invitados de las tareas que realizan hoy en día y continuó con una opinión acerca del país que sueñan. El encargado de la primera reflexión fue Juan Carr, quien encaró la respuesta por el lado de la solidaridad y remarcó que “la Argentina tiene una generosidad muy grande y pareciera que hay 40 millones de personas esperando la oportunidad para poder hacer algo” y además, “a partir de la inundación de La Plata la situación cambió mucho, cada vez hay más personas involucradas” pero que esto “no alcanza sin la política, la gran transformadora de la realidad, y lamentablemente la solidaridad va por un lado y la política por el otro”.

Luego llegó el turno de Claudio Drescher, quien resaltó la necesidad de “pensar y desarrollar un proyecto de país porque estamos divididos en dos: la Capital Federal y el resto del territorio” y para conseguirlo es importante “que el Estado llegue a todos lados, que sea más activo” aunque si bien admitió que “los políticos son intencionalmente muy golpeados, es imprescindible confiar en la política”.

Mario Pergolini retomó la posta a partir del descreimiento hacia la política y manifestó no tener “una mirada muy optimista de cara al futuro” ya que “cada vez somos más parte del mundo por la tecnología, por los medios y estamos adoptando una forma de vivir muy occidental” por lo que le “es difícil ver el país como un lugar aislado, donde tenemos una sola idiosincrasia” y sentenció que “lo que nos insertó en el mundo no fueron las políticas, fueron otras cosas como la tecnología y estamos tan afectados, tan insertados que tenemos una sensación de que estamos cerca de lo que queremos lograr, pero no se si es tan así, y para cambiar esto hay que empezar por la educación, vamos a tener que cambiar la forma en que nos educamos”.

A partir de las puestas en común surgió entre los protagonistas un punto en común: la necesidad de ser rebeldes en el buen sentido. Carr se refirió a la situación que le toca afrontar día a día, que “muta y cambia todo el tiempo” y por eso “necesito que vengan otros a ayudarme a ver la realidad, necesito la rebeldía porque el silencio no es salud, la banalidad no está buena y la rebeldía sin violencia es lo que hace falta, porque el límite es la agresión sobre el otro”.

Por su parte, Drescher hizo hincapié en la necesidad de ser rebeldes “para romper con ciertos moldes, dejar la comodidad de lado y comprometerse con una causa como protagonistas y no como espectadores” y admitió que le hubiera encantado dedicarse a la política, pero “hay que tener estómago para hacerlo y creo que no estoy preparado”.

“Prefiero vivir con la sensación de ir, participar, votar, discutir, eso está bueno. En algún punto, tiene que haber un lugar de encuentro en el que todos estemos de acuerdo, trabajar en temas como la adicción, eso es política de estado y en este punto no me asusta la discusión política”, sostuvo el empresario dedicado a la moda.

Para concluir, Pergolini, el conductor de “Tenemos malas noticias”, habló de la rebeldía en la política y destacó que “mientras siga habiendo jóvenes que se involucren, va a haber cambios y propuestas interesantes” porque “hay una clase política que no se ve y son grandes actores, pero lamentablemente estamos acostumbrados a los que vemos siempre”. Eso sí, cuando le consultaron sobre el interés de su hijo por la política, bromeó con que “si se quiere dedicar a eso, le diría que es adoptado” (risas).

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