Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Paseo de edificios históricos rumbo a la Costa Atlántica

Desde un castillo del 1800 diseñado por un arquitecto francés, casonas coloniales hasta un parador racionalistas son algunas de las construcciones que justifican hacer un alto en el trayecto por la Ruta 2.

(PBA)  1- Parador Atalaya, en Chascomús, 1942.

Famoso por sus exquisitas medialunas horneadas a leña, el Parador Atalaya también se destaca por su construcción, que posee una impronta netamente racionalista. El edificio, atravesado por un arco -que simboliza el arco iris- es uno de los símbolos que lo identifica. Fundado en el año 1942, en la ciudad de Chascomús, Atalaya surge como una empresa familiar dedicada a la elaboración artesanal de productos de pastelería.

Con el tiempo la arquitectura se mantuvo, sólo se modificó el arco iris que dejó de ser monocramático y se utilizó una gama de tonos cálidos y líneas simples. En materia comercial, la oferta se amplió con una diversidad de productos.

2- Museo Pampeano, en Chascomús, 1941.


Construido en 1939 para recordar el centenario de la Batalla de Chascomús, el Museo Pampeano se inauguró en abril de 1941. El edificio es una réplica de la Casa de Postas Mensajerías Argentinas, que existía en San Isidro y pertenecía a Juan Martín de Pueyrredón. La obra estuvo a cargo de Segundo Rafagheli y los planos fueron trazados por el arquitecto Carlos Rivarola.

En la construcción se utilizaron materiales similares a la época: ladrillos grandes, baldosas rojas, tejas asentadas en barro, cielorasos de cañas de tacuara atadas con tiento de cuero crudo y puertas y ventanas de la época. El museo cuenta con siete salas de exposición permanente, donde se refleja la historia local.

3- Palacio Municipal de Chascomús, 1941.

Antiguamente era un un edificio colonial con arcos de recova, que fue demolido en 1941 para construir la actual Municipalidad de Chascomús. Su estilo neo-colonial con adornos barrocos y aditamentos fantasiosos merece conocerse.

4- La Casa de Alfonsín, Chascomús, 1900.

Ubicada en Mitre y Crámer, frente al Concejo Deliberante, la Casa de Alfonsín, es una de la construcciones emblemáticas de Chascomús. En el 1900 allí funcionaba una confitería EL Cine Blanc, destruida por un incendio. La casa, refaccionada y ampliada por el arquitecto Ricardo Calderón, posee dos plantas y se distingue por su estilo colonial.

5 – Villa La Raquel, Castelli, 1894.

En kilometro 168 ruta 2, en Castelli, rodeado por una atractiva casona y a la verta del río Salado, asoma un castillo centenario, que guarda los secretos de Felicitas Guerrero. La casa, construida en 1894, por un arquitecto francés, se destaca por sus techos a la mansarda, columnas y un sótano en altura. Además, posee 24 amplias habitaciones.

Está rodeado por un parque de 80 hectáras, que fue diseñado por el paisajista danés Forkel y posee un bosque con casi 200 especies de árboles. La casa guarda los secretos de Felicitas Guerrero (en ese entonces tenía 15 años), protagonista de una de las historias de amor más pasionales del siglo pasado. La estancia fuero el escenario de su amor con Martín de Alzaga (65), que tenía 50 años más que ella. Tras la muerte de su marido, conoce a Anselmo Sáenz Valiente, se enamoran y al poco tiempo organizan una fiesta de compromiso. Ese mismo día, Enrique Ocampo, un ex pretendiente y tío abuelo de la escritora Victoria Ocampo, se presenta en la fiesta y la mata tras una discusión por celos. Felicitas se convierte en víctima de un crimen pasional que pasará a la historia. NT

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