Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Parias llega al Teatro San Martín

Esta noche se reabre la Sala Casacuberta con una versión de “Platónov” de Antón Chéjov, dirigida por Guillermo Cacace.

(CABA) Luego de una importante puesta en valor y renovación tecnológica, el Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530) volvió a abrir sus puertas y nuevos espectáculos suben a escena en las salas Martín Coronado, Casacuberta y Cunill Cabanellas.

El jueves 15 de junio a las 20 se estrenará en la Sala Casacuberta Parias, basada en Platónov de Antón Chéjov, con traducción de Alejandro González, dramaturgia de Guillermo Cacace y Juan Ignacio Fernández y dirección de Guillermo Cacace.

El elenco está integrado por Lorena Vega, Javier Lorenzo, Laura Nevole, Horacio Acosta, Esteban Kukuriczka, Georgina Rey, Ignacio Rodríguez de Anca, Marcelo Subiotto, María Inés Sancerni, Fernando Contigiani García, Iván Moschner, Julián Marcove y Agustina Groba.

Los músicos en escena son Patricia Casares, Eliana Liuni y Francisco Casares y la voz en off es de Daryna Butryk.

Las funciones se realizarán de miércoles a sábados a las 20 y los domingos a las 19.30.

• Platea: $190. Miércoles y jueves, días populares: $95.
• Duración (aproximada): 120 minutos.
• Espectáculo sugerido para mayores de 13 años.


La obra
“No soy el único que no vale nada, todos son así. ¡Todos! Por Dios. ¿Dónde están los seres humanos? Un mundo degenerado, bestial, ebrio… ¡Eternamente ebrio! Engendrado por una madre estúpida y un padre borracho”. Parias, versión libre de Platónov de Antón Chéjov, retoma la historia del maestro rural que visita la finca en decadencia de su amiga Anna Petrovna en busca del descanso. En el marco de la Rusia rural, mientras el vodka pasa de mano en mano, las deudas se acrecientan y las propiedades se deterioran, Mijaíl Platónov se reencuentra con un viejo amor que despierta posibilidades que parecían dormidas. Y ese despertar no sólo inicia su ocaso sino el de todo el mundo.

Platónov es la primera obra de Chéjov, escrita hacia 1878, cuando tenía 19 años. No se publicó ni se representó en vida del autor. Se conoció recién en 1920 cuando fue encontrada en un banco de Moscú, en la caja de seguridad de su hermana. Faltaban algunas páginas, entre ellas la que tenía el título.

Si bien fue rotundamente rechazada en el Teatro Mali de Moscú, cuando su joven autor la presentó -según algunas versiones- en persona, la obra es vista como la prefiguración de todo el teatro chéjoviano; en él aparecen embrionariamente todas las características de sus dramas posteriores.

A Guillermo Cacace le interesó especialmente para su versión “lo inacabado de esta obra, que no es sinónimo de pobreza, sino que implica que está en una suerte de estado de construcción o work in progress permanente, lo que permite meterse en las grietas del texto, tanto para los creadores como para el público”. NR

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