Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Para Uruguay, nada mejor que Buenos Aires

Hoy comienza la segunda edición de Autores de Uruguay en Buenos Aires. Malena Muyala abrirá el fuego en esta serie de presentaciones organizadas por la Asociación General de Autores del Uruguay para extender el conocimiento de los artistas uruguayos en el país. (CABA) “La uruguayidad al mango”, se ríen buscando una definición algunos de los integrantes de este colectivo musical oriental, que está desembarcando por estos días en Buenos Aires....

Hoy comienza la segunda edición de Autores de Uruguay en Buenos Aires. Malena Muyala abrirá el fuego en esta serie de presentaciones organizadas por la Asociación General de Autores del Uruguay para extender el conocimiento de los artistas uruguayos en el país.

RUBEN RADA PRENSA

(CABA) “La uruguayidad al mango”, se ríen buscando una definición algunos de los integrantes de este colectivo musical oriental, que está desembarcando por estos días en Buenos Aires. Ellos forman parte de distintas generaciones, abrevan en distintos géneros; sin embargo, los une esa pertenencia que siempre es valorada por esas tierras, y es ese origen el que se pone en primer plano en este ciclo. Autores de Uruguay en Buenos Aires es el nombre de la serie de conciertos que comenzará hoy y se extenderá hasta octubre, después de una exitosa primera edición local el año pasado. Y Agadu –la Asociación General de Autores del Uruguay, una suerte de Sadaic del hermano país– es la entidad que los presenta como una forma de extender el conocimiento de los artistas uruguayos por aquí, fortaleciendo lazos ya creados hace años y explorando otros.

Esta vez, los Autores de Uruguay en Buenos Aires son Malena Muyala (que abrirá el ciclo hoy a las 21, en Café Vinilo, Gorriti 3780), el dúo Larbanois & Carrero, que lo continuará el próximo jueves 14, en la misma sala; Alejandro Balbis (el 4 de septiembre en la Sala Siranush). Más adelante, La Triple Nelson, el colectivo Mateo x 6 (que conforman Pitufo Lombardo, Alberto Wolf, Ney Perazza, Jorge Schellemberg, Martín Ibarburu y Popo Romano) y, en el cierre, ya en octubre, Rubén Rada. Todos ellos, reunidos para la ocasión en la residencia del embajador de Uruguay, charlaron sobre lo que significa este ser uruguayo llevado a la música.

Tango, milongas y valses en el comienzo, pasando por folklore, siguiendo con rock, pop, música popular uruguaya, forma parte del abanico con el que se mostrarán las diferentes expresiones vecinas. Por el lado de la milonga y el milongón, del tango y el candombe, vendrá lo que trae para hoy Malena Muyala, en un repaso desde su primer disco hasta otros como Mujer de tango y Viajera, que fueron editados en la Argentina, incluyendo también algunos inéditos. “Fortuitamente me tocó hacer la apertura de este ciclo y lo agradezco, es una iniciativa muy interesante de la entidad que nos nuclea a los autores en el Uruguay –dice la cantante y compositora–. Ya he tenido una incursión en la Argentina y siempre es una alegría poder tocar acá. Pero ahora, como parte de este colectivo, siento que estoy abriendo una puerta bien interesante para dar a conocer el movimiento musical del Uruguay. Si bien ese movimiento ya es conocido acá, focalizado de este modo, es como un arma con la que contamos, mostramos un paquete lindo: si querés estar embebido de lo que está pasando en materia de música en Uruguay, ¡tenés que venir a este ciclo!”, se ríe.

¿Y cómo se definiría esa uruguayidad, qué es lo que agrupa a estos artistas, además de su origen? O, dicho de otro modo: ¿Por dónde pasa ese sonido uruguayo? “Viví una experiencia muy próxima que me dio algunas respuestas sobre eso”, advierte Muyala. “Estuve haciendo un ciclo dentro del complejo Teatro Solís, en la sala Zavala Muniz, una sala circular hermosa que tiene el teatro. Hicimos cuatro fechas donde yo oficiaba de nexo o de hilo conductor, pero todos los artistas que iban ese día estaban todo el tiempo en escena. Así pasaron Rada con Emiliano Brancciari de No Te Va Gustar, Larbanois & Carrero, Jorbe Nasser, Federico Lima, Juan Campodónico, una mezcla súper interesante. Y en medio de esa mezcla, todo el mundo se sumaba con una naturalidad fascinante, era algo que fluía, sin que hubiera un director. No sé si es que hay exactamente un código entre los músicos del Uruguay, o si es algo más universal, pero eso que fluye tan naturalmente cuando nos juntamos es algo concreto y palpable”, asegura. Hoy, junto a su banda integrada por Fredy Pérez en guitarra, Betina Chaves en violín, Enrique Anselmi en bajo, Jerónimo de León en percusión y con Mariana Baraj como invitada local, la música volverá a fluir.

Junto a Eduardo Larbanois, Mario Carrero conforma un dúo con una trayectoria que se extiende desde finales de los ’70 hasta el presente. Un par de años atrás tuvieron su último concierto en la Argentina, con Teresa Parodi y el dúo Orozco Barrientos como invitados, y ahora regresan como parte de esta “comitiva oriental”. La “cuestión uruguaya” también es algo sobre lo que ha reflexionado este cantautor, al punto que lo llevó a las letras de sus canciones. “Hace muchos años, un periodista argentino, Roberto Romero Escalada, nos preguntó en una conferencia de prensa por qué éramos tan nostálgicos los uruguayos. A él eso le parecía muy fuerte, porque a todos los músicos uruguayos que habíamos ido a tocar esa vez (estaban también Zitarrosa, Jaime Roos, el Sabalero), él los encontraba muy melancólicos. Intenté explicarle por qué somos milongueros, tristones, tangueros, murgueros y candomberos a la vez. De aquella explicación nació una canción que después grabamos, ‘Orígenes’ (‘La nostalgia de mi canto, no me apena ni me estorba, es una marca que llevo a manera de memoria, ando en busca de mi tierra, casi desde que nací, hay veces que me parece que la tuve y la perdí’, dice en su canción). Los uruguayos venimos de un montón de lados, somos fruto de exilios de todo tipo, exilios propios y ajenos: en nosotros están los tanos y gallegos que trajeron su musica, los esclavos afro que llegaron con el candome, la murga que viene de Cádiz, la patria que buscamos, que era la patria de Artigas y que todavía estamos buscando, la patria grande latinoamericana, después los exilios de las dictaduras”, enumera. “Somos un poco hijos de todos esos exilios, que suenan en nuestra música.

Para Christian Cary, integrante de La Triple Nelson, la clave está ni más ni menos que en el poder de la música: “Es la música la que hace que nos unamos, nos unimos porque sentimos amor por la música”, marca. La música que hace él lo demuestra: si bien forma parte de una banda con sonido rock, ha tocado ya con casi todos los artistas programados. “Toqué con Rubén Rada, que es el número uno en cuanto a candombe; con Jaime Roos, que es el número uno en cuanto a música uruguaya; con Larbanois y Carrero, los número uno en cuanto a folklore.. . Y todo haciendo rock. Y todo porque amamos la música”, concluye. La idea de “juntada” también es algo “absolutamente natural y cotidiano” para Alejandro Balbis, que hace diecisiete años vive en la Argentina y se siente “el más uruguayo y el más argentino” (una doble nacionalidad que sólo se ve afectada, dice, cada cuatro años, cuando juega Uruguay). “Vivo juntándome con músicos a hacer cosas, es una de mis esencias más fundamentales, eso que los brasileros llaman parcería –asegura–. Tengo un montón de canciones en coautoría, hago espectáculos y giras con colegas desde que tengo memoria, siempre participé de colectivos. Esta es una juntada más, pero especial: los uruguayos nos juntamos para mostrarnos en este país que tan bien nos ha recibido siempre. Y para eso recibimos el apoyo de la asociación en la que se juegan nuestros derechos de autores, en estos momentos donde hay una especie de discurso antiderecho de autor, medio solapado, entre los intereses de las multinacionales y los del consumidor de música, como tratando de convencernos de que el derecho de autor es un derecho ilegítimo. Así que es una gran movida.

El caso de Mateo x 6 es el de un colectivo dentro de otro colectivo: Pitufo Lombardo, Alberto Wolf, Ney Perazza, Jorge Schellemberg, Martín Ibarburu y Popo Romano se juntaron más de dos décadas años atrás para interpretar y difundir la música de Eduardo Mateo y hasta el día de hoy siguen incluyendo en su repertorio obras más conocidas como “Canción para renacer” y “Espíritu burlón” y otras que permanecían inéditas y que ellos rescataron de grabaciones caseras o del sótano del sello Sondor. “Ensayamos seis meses para hacer tres conciertos para cien personas. En el primero, llovió y no fue casi nadie. Insistimos y hoy hace veintiún años que estamos juntos, aunque cada uno mantiene además su carrera por su lado”, cuenta Schellemberg. “En nuestro último toque, en febrero, fueron a vernos dos mil personas –compara con los comienzos–. Fue un impulso por rescatar la obra de un amigo muy querido. Y ese impulso nos trajo hasta aquí. Sabemos que en la Argentina hay una consideración y un respeto importante por la música de Mateo, así que estamos muy felices de esta próxima fecha”, concluye.

Rubén Rada destaca la labor de la asociación de autores uruguayos: “Esta vez se pusieron la camiseta de los músicos uruguayos y vienen a la Argentina a florar su repertorio”, dice. “Hoy somos no-sotros, ya han sido otros como Jorge Drexler, pero en nosotros están también Los Olimareños o Tabaré Cardozo o Agarrate Catalina o el Carteto de Nos. Toda esta avanzada uruguaya es la que venimos a defender, tocamos unos con otros y nos tocamos entre nosotros nuestros temas. De eso se trata.

El show que dará Rada en octubre, cerrando este ciclo, será una continuación de aquel con el que celebró Treinta años de amor con la Argentina: “Le puse así porque el número redondo suena lindo, pero son un poco más. Tengo 71 años y 61 de carrera, porque empecé a los 10 en las comparsas y en las murgas del Uruguay”. El repaso de toda esa carrera, pasando por grupos como El Kinto y Totem, sonará en estos conciertos.

Fuente: Página 12

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