Buenos Aires, 18/08/2017, edición Nº 2077

Para fomentar la separación de residuos, los super cobrarán las bolsas

La modalidad comenzará el 9 de octubre próximo. La cámara que nuclea a las principales cadenas venderá bolsas negras y verdes, para que los usuarios puedan separar residuos. A pesar de que la Ley lo indica, las bolsas no serán de material biodegradable. (Ciudad de Buenos Aires) Ocho cadenas de supermercados instaladas en la ciudad de Buenos Aires anunciaron que a partir del 9 de octubre próximo y por disposición...

La modalidad comenzará el 9 de octubre próximo. La cámara que nuclea a las principales cadenas venderá bolsas negras y verdes, para que los usuarios puedan separar residuos. A pesar de que la Ley lo indica, las bolsas no serán de material biodegradable.

bolsas-reciclables-parabuenosaires.com

(Ciudad de Buenos Aires) Ocho cadenas de supermercados instaladas en la ciudad de Buenos Aires anunciaron que a partir del 9 de octubre próximo y por disposición de una norma porteña reemplazarán las actuales bolsas plásticas por nuevos envases que tendrán mayor capacidad de carga, pero que deberán ser pagados por sus clientes. Mediante una solicitada, los supermercadistas señalaron que el cambio permitirá “promover la separación domiciliaria de residuos”, para lo cual “las nuevas bolsas plásticas estarán disponibles en dos colores: verde, para los residuos secos o reciclables, y negro, para los residuos húmedos o no reciclables”. Según informó el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, “la medida alcanzará también a supermercados de origen chino”, quienes aún no informaron si cobrarán el costo de las bolsas. Legisladores opositores cuestionan el cobro de las bolsas: si quieren promover la separación domiciliaria, dicen, deberían entregarlas en forma gratuita.

La meta propuesta por el gobierno porteño para octubre de 2014 es que todos los supermercados utilicen bolsas biodegradables, con excepción de comercios como carnicerías, verdulerías o pescaderías, que por motivos sanitarios deban entregar bolsas o envoltorios plásticos no reutilizables. Según explicaron las cadenas, “las características físicas de las nuevas bolsas buscan promover un mayor aprovechamiento y uso responsable, así como también una gestión comercial sustentable”. También, dijeron que, “a partir de la puesta en vigencia del nuevo sistema, las bolsas tendrán un costo para el cliente”, aunque no especificaron el valor que tendrá cada unidad. No obstante, los supermercados aconsejaron a sus clientes “concurrir a las sucursales con sus propios elementos para trasladar las compras”.

En concordancia con la Ley Nº 3147 –sancionada por la Legislatura porteña en 2009, reglamentada en mayo pasado y que entrará en vigencia a partir del 9 de octubre–, se buscará mediante un Plan de Reducción de Bolsas y de Sustitución de Sobres no Biodegradables, eliminar de forma gradual el uso de las bolsas de polietileno polipropileno en toda la Ciudad, ya que el 75 por ciento de los porteños utiliza las bolsas para disponer su basura.

La decisión de cobrar las bolsas generó críticas: el diputado Adrián Camps (PSA), integrante de la Comisión de Ambiente de la Legislatura porteña, expresó que “si lo que se busca es favorecer que los vecinos empiecen a reciclar en sus casas utilizando bolsas verdes y negras, lo mejor que puede pasar es que se lleven la bolsa, por lo tanto no tiene sentido cobrárselas”. En tanto, la legisladora porteña María América González señaló que “si se tiene en cuenta que el valor de estas bolsas ya se encuentra incorporado en los costos fijos de los supermercados, cobrar un cargo adicional sería acrecentar la rentabilidad de estas empresas”.

“La agenda verde es uno de los ejes más importantes de nuestro gobierno”, señaló a Página/12 Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público porteño. Con respecto a la medida dijo que “los supermercados decidieron en algún momento empezar a regalar las bolsas y hoy deciden cobrarlas. Para nosotros sería mucho mejor incentivar al cliente haciendo un descuento a quien no usa bolsa que cobrar algo que hasta ahora daban gratis, pero no podemos meternos en la decisión de ellos porque creemos en el libre comercio”.

Además, el funcionario sostuvo que “en esta primera etapa se cambian los colores y tamaños de las bolsas para que puedan ser recicladas en su uso, como bolsa de residuo diferenciada (más grandes que las actuales e identificadas con colores negro y verde), a fin de que los vecinos puedan reutilizarlas para la separación en origen de sus residuos sólidos urbanos”. “Con el tiempo queremos ir al uso de las bolsas biodegradables, porque por media hora o diez minutos que usamos una bolsa, el planeta tarda 200 años en procesarla”, concluyó.

Informe: Sabrina Améndola

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