Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Panamericana: suman un tercer carril de cada mano en el Acceso Tigre

En una primera etapa se ampliarán los primeros 1800 metros, entre las avenidas Tomkinson y Uruguay; los ocho kilómetros restantes están en etapa de proyecto.

(PBA) Hace una década que el Acceso Tigre quedó angosto y tanto en las horas pico como los fines de semana se ve desbordado, a tal punto que transitar los ocho kilómetros que unen Tigre con la Panamericana, a la altura de San Isidro, puede llevar una hora, seis veces más que en condiciones normales. Justamente ese escenario es el que busca cambiar el Ministerio de Transporte de la Nación con la reanudación de las obras para trazar un tercer carril por mano.

Los trabajos que están en marcha consisten en sumar un carril a los dos que existen por cada sentido de circulación. En una primera etapa, que debe estar lista a fines de enero próximo, se hará a lo largo de los primeros 1800 metros del acceso, entre la bajada de Tomkinson, justo después del peaje del ramal, y la bajada de la avenida Uruguay, límite entre los partidos de San Isidro y San Fernando. Mientras que la ampliación del resto del acceso por ahora está en etapa de proyecto.

La obra actual está en manos de la empresa Coarco SA. Requiere una inversión de $ 199 millones y se financia con recursos de afectación específicos (RAE), un fondo que la concesionaria Autopistas del Sol debe constituir con un porcentaje de lo recaudado en los peajes y que el Ministerio de Transporte de la Nación, a través de Vialidad Nacional, debe destinar a obras en los accesos.

La noticia era muy esperada por San Isidro, San Fernando y Tigre, los tres municipios que atraviesa el acceso, y por los 89.500 automovilistas que en promedio usan este camino todos los días. Ocurre que la materialización del tercer carril acumula casi diez años de obras intermitentes. El primer trabajo preparatorio fue en 2008, cuando se ensanchó uno de los ocho puentes que permiten elevar el acceso para atravesar las avenidas transversales. Luego hubo que esperar seis años para que se completara la obra en el resto de los puentes, etapa en la que el ensanche se había detenido hasta ahora.

“El acceso, así como está, es intransitable. Un día del fin de semana a la tarde, cuando todos vuelven de pasear por Tigre, podés tardar casi una hora en llegar a la Panamericana. Y en las horas pico, los días de semana, 30 minutos”, consideró Oscar Vilela, presidente de la Cámara de Agencias de Remís de San Isidro y dueño de una remisería sobre Tomkinson, a 600 metros del acceso.

Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación, remarcó que la ampliación de este ramal fue “largamente esperada”. Desde su cartera explicaron que el ensanche comenzó en ese tramo porque es el comienzo del acceso. Desde la intendencia de San Isidro agregaron que haber comenzado por ahí fue un acierto. “A la salida del peaje la calzada es ancha, pero se angosta rápidamente a dos carriles, lo que produce un embotellamiento que recién se despeja dos puentes más adelante, en Uruguay”, consideró Walter Pérez, subsecretario general de Inspecciones, Registros Urbanos y Tránsito de San Isidro.

Los trabajos llevarán la calzada, que hoy es de 9,80 metros, a 14 metros por mano. Además, se incorporarán luces LED y se construirán rotondas en las intersecciones de las bajadas del acceso con Tomkinson, Uruguay y José Ingenieros. Por las obras, el ministerio promete no interrumpir el tránsito, pero sí reducir como máximo uno de los dos carriles por mano.

Más allá de destacar la buena noticia que implica la reanudación de la obra, en Tigre se mostraron expectantes en torno del compromiso de que el tercer carril se ejecute hasta el final del acceso, a la altura de la avenida Liniers.

“Es una obra que Tigre viene pidiendo desde hace mucho y esperemos que continúe hasta Tigre Centro. Sin dudas, traerá mejoras en los horarios pico de la semana y los días del fin de semana”, consideró Daniel Gambino, secretario de Obras Públicas de Tigre.

En ese sentido, voceros del Ministerio de Transporte nacional señalaron que la segunda etapa, que llevaría el ensanche hasta Tigre, “está en proceso de aprobación de proyecto” y afirmaron que “contempla el resto del ramal, completando su totalidad de ocho kilómetros de extensión”. Aunque aclararon que “aún no se han definido plazos de inicio de obra ni de duración de los trabajos”.

Extraoficialmente, varios funcionarios reconocen que históricamente la obra del tercer carril del Acceso Tigre estuvo atravesada por la política. Fue el actual diputado nacional Sergio Massa quien anunció el ensanche en 2007, cuando era director de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) y estaba en campaña para disputarle la intendencia al vecinalista Ernesto Casaretto.

Una vez elegido, la obra se inició con el ensanche de los puentes. Sin embargo, cuando Massa se apartó del kirchnerismo formalmente, en las elecciones de 2013, y creó el Frente Renovador, se completó el ensanche de los puentes que faltaban, pero no avanzó el trazado del tercer carril, una decisión que se mantuvo durante los últimos dos años del segundo mandato de Cristina Kirchner, cuando la obra representaba una mejora de infraestructura en tres municipios gobernados por intendentes opositores al kirchnerismo: Massa, en Tigre; el radical Gustavo Posse, en San Isidro, y el massista Luis Andreotti, en San Fernando. Ahora, la gestión de Cambiemos, que tiene a Posse como jefe comunal aliado, reanuda la obra y garantiza el tercer carril en el tramo de San Isidro, con la promesa de completar el tramo que atraviesa San Fernando y llega hasta Tigre, distritos que siguen gobernados por el massismo. NR


Fuente consultada: La Nación

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