Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Palermo tendrá un fabuloso shopping de IRSA a cielo abierto

Invierten $ 230 millones para construir en Palermo el primer shopping a cielo abierto. Estará entre Juan B. Justo, Santa Fe, Godoy Cruz y Paraguay y tendrá un gran estacionamiento subterráneo. Esperan abrirlo a fin de 2013. Polémica porque el proyecto no pasó por la Legislatura. (Ciudad de Buenos Aires) En obra. Excavadoras, grúas y camiones trabajan en el lugar, que tendrá una calle peatonal en el centro y locales...

Invierten $ 230 millones para construir en Palermo el primer shopping a cielo abierto. Estará entre Juan B. Justo, Santa Fe, Godoy Cruz y Paraguay y tendrá un gran estacionamiento subterráneo. Esperan abrirlo a fin de 2013. Polémica porque el proyecto no pasó por la Legislatura.

(Ciudad de Buenos Aires) En obra. Excavadoras, grúas y camiones trabajan en el lugar, que tendrá una calle peatonal en el centro y locales a ambos lados. La construcción está a cargo de IRSA, la empresa propietaria de los principales shoppings, y la inversión supera los 200 millones de pesos. Creen que impulsará en la zona un desarrollo inmobiliario aun mayor.

Avanzan los primeros trabajos de una obra que amenaza con cambiar drásticamente la fisonomía de buena parte de Palermo: el primer shopping a cielo abierto de la Ciudad. El emprendimiento, a cargo de la empresa IRSA, será levantado sobre terrenos ferroviarios pertenecientes a la Nación con el visto bueno de la administración porteña, pero sin la aprobación de la Legislatura.

El nuevo paseo, ubicado entre las calles Godoy Cruz, Santa Fe, Juan B. Justo y Paraguay, tendrá una calle peatonal interna y locales comerciales a ambos lados. Contará con un solo nivel para negocios y tres pisos de cocheras subterráneas. Tendrá en total 47 mil metros cuadrados y la inversión ascenderá a los $ 230 millones. La inauguración está proyectada para fines del año que viene.

Impacto. Ubicada en uno de los barrios más afectados por el boom inmobiliario y en constante estrés por el inesperado desarrollo comercial, gastronómico y turístico de la última década, las opiniones sobre el efecto que tendrá la obra en la zona están divididas.

“Va a aumentar el tránsito, la contaminación y el ruido, un lugar que ya tiene una gran concentración de autos y colectivos”, se indigna Adolfo Rossi, presidente de la Asociación Vecinal Lago Pacífico. “Es un proyecto monstruoso que va a hacer colapsar el barrio”, advierte el arquitecto, que fue autor de un proyecto de ley para transformar ese lugar en un parque, y ahora estudia junto con su agrupación medidas legales para frenar la obra.

Para Germán Gómez Picasso, de la consultora de Reporte Inmobiliario, el cambio será positivo: “Es lo mejor que puede pasar, va a valorizar la zona”. Según su pronóstico, el resultado no será un crecimiento en altura de la zona de edificios bajos, sino una reconversión de las propiedades para uso comercial. “La zona va a competirle a Palermo Soho”, se entusiasma.

Polémica. El predio, de 2,4 hectáreas, fue cedido por la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) –sucesora de la Onabe– a la empresa de Eduardo Elsztain hasta 2036, según informaron desde la compañía. La licitación fue adjudicada en 2004, a la empresa Arcos Gastronómicos SA, pero actualmente la controla IRSA. Curiosamente, este año la ADIF no entregó ningún terreno dentro de capital para el plan de viviendas Procrear.

Como ocurre con todos los terrenos del ferrocarril, el predio está catalogado como Urbanización Futura (UF). Es decir: si la Nación decide ceder la tierra, es la Legislatura la que debe indicar con qué destino puede ser utilizada, y permitir la construcción. Sin embargo, en este caso la autorización fue otorgada por el Poder Ejecutivo local en 2004, durante el mandato de Anibal Ibarra, refrendada por su sucesor Jorge Telerman, y mantenida por la administración de Mauricio Macri. La empresa asegura que cuenta con todos los permisos otorgados por la Ciudad.

Desde el Gobierno sostienen que el paso por el parlamento porteño no es necesario: “Como tiene solamente una planta y no agrega metros, no modifica el tejido urbano”. Pero la oposición cuestiona la decisión: “Lo correcto sería que se cambie la zonificación por ley, y que haya una audiencia pública”, considera el legislador Fernando Sánchez (CC). “Tenemos la sensación de que es una cuestión de connivencia entre los gobiernos porteño y nacional”, coincide el diputado Claudio Presman (UCR).

Según la empresa IRSA, la magnitud comercial del paseo será similar a la de un shopping de tamaño mediano, como el Patio Bullrich. Pero tendrá un concepto completamente distinto, parecido a emprendimientos fuera de la Capital, como el Palmas del Pilar o el Paseo Champagnat. En este caso, la idea es aprovechar la infraestructura ferroviaria ya instalada e integrar al paseo los arcos de ladrillo ubicados debajo de la traza del Ferrocarril San Martín.

La empresa impulsa otros emprendimientos polémicos, como el barrio exclusivo Solares de Santa María, en Costanera Sur, y otro shopping en  Caballito, con apoyo del PRO. También participa junto al Gobierno nacional del proyecto del nuevo Polo Audiovisual en la Isla Demarchi (Fuente Perfil).

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