Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

El Palacio Ducó, 70 años de historia del orgullo de Parque Patricios

El primer encuentro fue el 4-3 de Huracán frente a Boca. Juan Carlos Salvini marcó tres goles ese día.

(CABA) Esa caminata desde Caseros -por Luna o por Colonia- forma parte de los ritos de cada quemero de ley. Lo saben todos los feligreses del Ducó: allí al final del recorrido en la Avenida Alcorta espera -puro cemento, puro orgullo- el Palacio. Ese que acompaña alegrías y tristezas de Huracán; el que cobijó a Maradona y a Pelé como rivales; el que le ofreció escenario al Equipo de los Sueños del 73 y a tantas pesadillas que derivaron en descensos de tiempos no tan lejanos. También el que Hollywood reconoció a través de la película El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar, en 2010.

El estreno del Ducó sucedió hace 70 años, justo hoy. El encuentro fundacional fue ante Boca, el archirrival de la década del 20, de la que ambos habían sido los más campeones. A diferencia del mandato de la historia del viejo duelo, fue victoria para el equipo de Parque de los Patricios por 4 a 3, por la vigésima fecha. Heraldo Ferreyro convirtió el primer tanto. Una curiosidad al respecto: fue su único gol en los 16 encuentros que disputó durante la temporada con Huracán. Juan Carlos Salvini fue el gran protagonista: marcó el primer hattrick en la historia del Ducó.

La tapa de la revista El Gráfico de aquella semana exhibe en su portada la presentación de los dos equipos, con la tribuna Miravé repleta: había clima de fiesta y de final.

Huracán ya había dejado atrás su estadio de madera, que estuvo en Alcorta y Luna desde el 17 de agosto de 1924 hasta el 22 de noviembre de 1942. En este 1947, en el mismo lugar, comenzaba una nueva era…

Los terrenos fueron adquiridos definitivamente el 23 de abril de 1939 tras la obtención de un crédito del Gobierno Nacional por $ 700.000. El 26 de octubre de 1941 se colocó la piedra fundamental. Más tarde, un nuevo crédito de $ 1.553.472 permitió que el 10 de agosto de 1943 se iniciara la construcción de las tribunas.

También en ese estadio flamante, Huracán se dio un pequeño lujo esta temporada: le ganó 3-2 al campeón River, que contaba -entre otros- con Alfredo Di Stéfano, Angel Labruna y Félix Loustau.

Ese mismo 1947 fue un año de despedidas. Tres jugadores emblemáticos jugaron su último partido para Huracán: Jorge Alberti, el futbolista con más presencias en la historia del club (393 partidos); Bruno Barrienuevo, el arquero que más jugó (253 encuentros); y Delfín Unzué, quien llegó a los 157 encuentros y 42 goles. Era el fin de una era. Y el principio de otra. La del Ducó. NR


Fuente consultada: Clarín

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