Buenos Aires, 18/08/2017, edición Nº 2077

El padre de Micaela Ortega, una nena asesinada en 2016, sufrió un robo y perdió recuerdos de ella

Desconocidos entraron a robar a la casa del padre de la niña de 12 años que fue encontrada asesinada en mayo de 2016. Se llevaron una computadora que pertenecía a la chica, con varios recuerdos de ella y herramientas de construcción.

(PBA) El padre de Micaela Ortega, la nena de doce años que fue encontrada asesinada en mayo de 2016 en la ciudad de Bahía Blanca tras permanecer durante un mes desaparecida, denunció que desconocidos entraron a robar a la casa y se llevaron una computadora que pertenecía a la menor, con varios recuerdos de ella, entre otros valores.

Claudio Ortega se lamentó porque perdió, junto a herramientas utilizadas en la construcción por unos 40 mil dólares, una computadora del tipo notebook en la que había fotos, videos y charlas de la niña que fue hallada asesinada el 28 de mayo de 2016.

Los ladrones que ingresaron durante el fin de semana, señaló el hombre en declaraciones al portal del diario La Nueva Provincia, hasta se llevaron comida que guardaba en el freezer. Para concretar el robo en la casa situada en Viamonte al 2.400, los asaltantes aprovecharon la ausencia de Ortega, para realizar unos trabajos en un campo.

“El tema de la computadora me afectó muchísimo, porque lo que tenía ahí no lo voy a poder recuperar nunca más”, expresó a otro medio Ortega. En cuanto a los elementos de trabajo robados, dijo que “son todos elementos caros”.

“Ahora tengo que ver cómo hago para recuperarlas; hay que ponerle el pecho como lo hice siempre”, agregó en diálogo con otro medio local. Micaela había desaparecido el 23 de abril pasado y tras una intensa búsqueda, su cuerpo apareció con las manos atadas en un descampado de Ingeniero White.

Mientras se iniciaba la búsqueda, fue detenido Jonathan Luna, de 26 años, quien confesó la autoría del crimen antes del hallazgo del cuerpo. Luna, oriundo de Tucumán, tenía pedido de captura en Río Negro, ya que estaba preso en un Penal de General Roca por robo y en una salida transitoria con la que fue beneficiado no volvió a la cárcel.

La autopsia que se le practicó a la nena determinó que sufrió “golpes de puño en el cráneo y murió asfixiada por estrangulamiento”, aunque la causa de la muerte no fueron los golpes sino la asfixia mecánica ejercida con una remera. En mayo pasado, la jueza de Garantías número 1, Gilda Stemphelet, elevó a juicio la causa a raíz del femicidio.

MG

FUENTE CONSULTADA: MINUTO UNO

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