Observadores de aves de todo el mundo se encuentran en San Isidro

Observadores de aves de todo el mundo se encuentran en San Isidro

(PBA) Para entrenarse en la observación de aves hay libros y aplicaciones de celulares que ayudan a identificarlas. Hay guías que ayudan a las personas para que encuentren las especies esquivas. Muchos ornitólogos estudian su forma de volar para documentar maneras de distinguir cada especie. En humedales recónditos funcionan hoteles concebidos sólo para acceder a cientos de aves en una tarde. Alrededor del acto de observar aves existe un universo, y todo ese universo de especialistas y aficionados se reúne desde ayer y por primera vez en Buenos Aires en la VI Feria de Aves de Sudamérica, que se desarrolla en San Isidro.

“América del Sur representa el 5% de la superficie del planeta, pero tiene el 35% de las aves que hay en el mundo. Por eso la llaman el continente de las aves. Y la feria es un punto de reunión, cara a cara, entre observadores de todo el continente, una región en la que crece la actividad y en la estamos aprendiendo a ver y conservar las aves”, aseguró Horacio Matarasso, biólogo, guía de observadores de aves y presidente del comité que organiza la feria, que tiene entrada gratuita y se hace en el Centro Municipal de Exposiciones de San Isidro. La feria tiene tres grandes segmentos de actividades. Por un lado hay stands de editoriales, asociaciones vinculadas a la observación y el proteccionismo de aves, casas de fotografía, ópticas, hoteles especializados en el segmento y agencias de turismo de todo el continente. Además se dictan talleres y simposios para principiantes y expertos sobre cómo fotografiar, observar, identificar y escuchar las aves. En tercer lugar se organizan salidas para observar aves en las reservas naturales metropolitanas (Costanera Sur, San Isidro, Vicente López y Cardales), por el Delta y por Ceibas, en Entre Ríos.

Entre los talleres se desarrolla uno gratuito para iniciarse en la actividad, a cargo del Buenos Aires Bird Club. Pero también hay otros más técnicos y para avanzados, como el que da el uruguayo radicado en Brasil Juan Pablo Culasso, experto en reconocimiento y grabación de sonidos de aves. O como el de tres días que tiene como objetivo perfeccionar la formación de nuevos guías, que en la Argentina suman apenas 80.

La editorial Vázquez Mazzini, dedicada a libros sobre la naturaleza, presentará una aplicación para celulares que ayuda a identificar aves mediante una check list virtual. Y Daniel Aldo Gómez, biólogo y fotógrafo de la BBC, expondrá sus técnicas para retratar aves. Todas estas actividades ya tienen 300 inscriptos de 10 países.

Las salidas o excursiones son otro punto fuerte de la feria. Duran una mañana, medio día y el día entero. Una de las de jornada completa partirá a Ceibas. “Harán un recorrido por los humedales y almorzarán en nuestro hotel. Estamos en una zona con diversidad de especies. Algo más de 300 aves en un predio de 200 hectáreas”, contó Gastón Piarrette, dueño de Río de las Aves, un hospedaje all inclusive levantado con el objetivo de alojar exclusivamente a observadores de aves.

En Buenos Aires la observación de aves está en crecimiento. Si bien Aves Argentinas tiene 3200 socios, se estima que en el país hay unos 30.000 aficionados. Para tener una idea, sólo de la guía de aves de la Argentina y Uruguay que elaboró Tito Narosky -disertará en la feria- se llevan vendidos 40.000 ejemplares. Este escritor consignó en su guía casi 1000 especies de aves que sobrevuelan cielo argentino, un 10% de las que hay en todo el mundo. Se estima que al año por lo menos 36.000 extranjeros ingresan al país con la intención primaria de ver aves, según se desprende de un informe oficial. NT