Buenos Aires, 18/11/2017, edición Nº 1830

Núñez se llenó de bares y restoranes de atmósfera relajada

Cerca del río y lejos del ruido

No muy lejos de Palermo, pero lo suficiente como para disfrutar de una buena comida sin abandonar la tranquilidad de barrio. Esa es una de los rasgos que atrae cada vez más gente al joven polo gastronómico de Ñúñez y, en menor medida, Saavedra. En el último año, sumó 50 locales a su creciente y variada oferta de bares y restoranes.

Sin embargo, el boom inmobiliario que está experimentando la zona en los últimos tiempos -y que amenaza justamente esa calma residencial propia del lugar- es paradójicamente uno de los motivos por los que cada vez más proyectos culinarios se asientan allí, especialmente en el Bajo Núñez.

Fueron Poe, La Republiqueta de Acracia y, antes aún, Oporto, los que hace un par de años revitalizaron una zona que ya contaba con ofertas. Y que terminó de asentarse definitivamente con las que llegaron en 2015: Núñez City Grill, Houdini, Bodegón Núñez, Cachita, Boutique de empanadas, Tempero y No tan Santos, entre otros.

Pero el crecimiento de la población no es el único motivo de este repunte gastronómico. También lo es la intención de seducir al público que se cansó de Palermo o Recoleta, o bien que gusta de ir a comer entre casonas y bulevares arbolados.

“Hacía falta locales fuera del bullicio de Cabildo. Un lugar de barrio, con la plaza enfrente, más hogareño”, destaca Federico Sar, dueño de Tempero, quien restauró la casa de un familiar para generar un restorán “que le hiciera acordar a la casa de la abuela”. “No hay ese estilo en el área, sólo bodegones o cadenas”, asegura.

Cristian Gilio, del pub Houdini, coincide: “Vemos un potencial en la zona, un lugar que está creciendo gastronómicamente. Tiene un perfil de gente que quiere salir de Las Cañitas y Palermo”. Es por eso que él y sus socios decidieron abrir un bar de cerveza artesanal.

A su vez, a diferencia de otros centros culinarios de la Ciudad, aquí muchos de los dueños de los restoranes y bares son también vecinos del barrio.

“La zona nos identifica porque vivimos acá. Hicimos el colegio, la facultad, el club”, ilustra Sonia Giacobbe, una de los dueños de la parrilla No tan Santos, que abrió hace apenas tres meses.

Lo mismo sucede con Boutique de Empanadas, en Saavedra: “Yo hice el secundario en este barrio y uno de mis socios vive muy cerca del local”, explica Maximiliano Sanguine, quien junto a Gabriel Viotto y Fernando Diez lleva adelante un local que no sólo ofrece empanadas en 30 sabores. También vende muebles, incluso los que sirven como mobiliario del salón.

Ya sea para vecinos, clientes de otros barrios o emprendedores, el norte de la Ciudad pasó de ser un enclave tranquilo al nuevo imán gastronómico porteño.

Platos de autor y de bodegón, juntos

La oferta gastronómica en esta zona se diversificó hasta contemplar todos los gustos. Hay restoranes con comida al plato y menús bien porteños, que incluyen milanesas y pastas. También, bares con cervezas artesanales o tragos de autor; parrillas de barrio o con un toque gourmet; y hasta un local exclusivamente de empanadas (tiene 30 sabores, todos con nombre de mujer).

Quién, qué y dónde

Bodegón Núñez: como su nombre lo indica, comida casera (Arribeños 3198)
Cachita: rotisería gourmet (Moldes 3102)
Houdini: pub de cerveza artesanal, con platos elaborados (Manuela Pedraza 2179)
Küne: comida sana, para llevar y para comer en el local (Av. San Isidro Labrador 4722)
La Lomita: parrilla (Pico y Cuba)
La Republiqueta de Acracia: cocina casera y barra de tragos (O’Higgins 3574)
Los Díaz de Maniera: cantina tipo italiana con pastas caseras (Núñez 2591)
No tan Santos: parrilla (Núñez 1650)
Núñez City Grill: platos americanos y mexicanos (Manuela Pedraza 1810)
Poe: coctelería clásica y de autor (3 de Febrero 2772)
Tempero: comida variada y menú ejecutivo (Jaramillo 2274)

FB

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