Buenos Aires, 15/12/2017, edición Nº 1857

Nuevo impuesto inflacionario de Macri a la publicidad en comercios

Entidades se manifiestan en contra del impuesto a la publicidad en el interior de comercios, que el Gobierno porteño implementará a la partir de la información recabada por un empresa privada, sobre publicidad en la vía pública y dentro de los locales. Las empresas dicen que incrementa el costo de la cadena productiva, y que se traducirá en aumento de precios. (Ciudad de Buenos Aires) Diez entidades que agrupan a...

Entidades se manifiestan en contra del impuesto a la publicidad en el interior de comercios, que el Gobierno porteño implementará a la partir de la información recabada por un empresa privada, sobre publicidad en la vía pública y dentro de los locales. Las empresas dicen que incrementa el costo de la cadena productiva, y que se traducirá en aumento de precios.

macri-grindetti-parabuenosaires

(Ciudad de Buenos Aires) Diez entidades que agrupan a comerciantes, industrias y anunciantes resisten un nuevo impuesto del Gobierno porteño, que pretende cobrar la publicidad ubicada en el interior de locales comerciales.

Esas entidades se reunieron esta semana y están puliendo un documento, que presentarán en los próximos días al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, donde le van a pedir que dé marcha atrás con este plan, ya que incrementará los costos en toda la cadena productiva.

El Gobierno porteño contrató a la empresa Semcor, de Patricio Pizera, para hacer un relevamiento de la publicidad en vía pública y en el interior de locales, así como para cobrar este impuesto municipal. La empresa realiza esa misma actividad en 25 ciudades del país.

La Cámara Argentina de Anunciantes (CAA) elaboró un documento de acceso público, que afirma que se trata de “ un negocio de dudosa legalidad, a costa de ciudadanos y empresas”. Según la entidad, “las empresas privadas impulsoras del negocio”, como Semcor, “actúan en carácter de tercerizadas, ofreciendo a los municipios los servicios de relevamiento, verificación, determinación y gestión de cobro sobre los elementos publicitarios, a cambio de una importante participación en las sumas recaudadas”.

La tasa municipal arranca en $8 anuales por calcomanías pegadas en la vidriera, como las de tarjetas de crédito, y aumenta el precio del impuesto para los exhibidores y heladeras que se vean desde la calle.

Pero en las entidades sostienen que esos montos irán aumentando exponencialmente, tal como ocurrió en 137 ciudades de todo el país, donde ya se están cobrando estos impuestos municipales.

Además de la CAA, están trabajando en el documento la Federación de Comercio e Industria oprteña (Fecoba) y la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), entre otras.

Comentarios

Ingresa tu comentario