Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Nueve frases que deben evitarse en una entrevista de trabajo

La gerente general en IBM enumeró las preguntas y respuestas que nunca deberían mencionarse en una entrevista si se quiere adquirir el empleo.

(CABA) Es normal sentirse esperanzado a la hora de enfrentarse a una entrevista laboral. Sin embargo, el cara a cara no suele ser un simple trámite. Más bien, todo lo contrario. Si la entrevista fue exitosa o si cada frase acotada hizo que se arruinara, al salir de ella, se sabe. No obstante, existen las oportunidades en donde la sensación y el resultado final terminan siendo diferentes.

Harriet Green, gerente general de la multinacional IBM tiene la solución para que -al menos- una entrevista laboral no termine siendo un fracaso. Según le explicó a Glassdoor, la popular web americana en la que empleados y ex empleados opinan sobre las empresas y su organización interna, todo se reduce a la preparación, una actitud positiva, el potencial y, sobre todo, la confianza del candidato. Para transmitir esta última es primordial no caer en los típicos errores de principiantes.

A modo de guía, la experta especifica algunas frases que no debería escuchar el futuro empleador.

1) “Así que… ¿ustedes se dedican al mundo de la tecnología, eh?”
Una declaración tan vacía como esta demuestra falta de confianza y la necesidad de validación por parte del entrevistador. Manifiesta que se está nervioso, que no se ha informado previamente o ambas cosas.

2) “¿Qué hace exactamente esta empresa o departamento?”
Encontrar la respuesta a esta pregunta es parte del trabajo del candidato, no del entrevistador. Las preguntas deben demostrar no solo interés, sino que el tiempo de preparación ha sido invertido correctamente.

3) “¿Por qué han decidido entrevistarme?” o “¿qué es lo que más les gustó de mi currículum?”
La labor del futuro empleado no es poner a prueba al entrevistador. Más bien la contraria.

4) “¿De verdad yo sería un buen fichaje para el equipo?”
De nuevo, no es una mala pregunta para tener presente antes de la entrevista, pero no es saludable hacérsela hacer al que decide si vas o no a formar parte de la empresa.

5) “Soy muy malo/bueno con…”
Hay que ser humilde, pero tampoco hace falta que tirar piedras contra el propio tejado. En vez de hablar de una debilidad, es mejor hacerlo sobre un área en la que gustaría mejorar.

6) “Me apasionan las hojas de cálculo”.
Puede que tu pasión por el Excel no conozca límites (permite que lo pongamos en duda), pero ante todo debes ser honesto con tus gustos y no modificarlos según lo que creas que el entrevistador busca.

7) “Me encantó esto que hiciste el otro día…”
Al elogiar algo tan concreto, es bueno tener presente que debés responder por qué te gustó tanto o qué significa para ti.

8) “Cuando trabajé en otra empresa, no me gustó nada cómo se hacía X cosa…”
Procurar mantener la conversación con un tono positivo y respetuoso. Si de verdad interesa saber cómo se hace “X” cosa, no es bueno mencionar experiencias negativas del pasado.

9) “No tengo respuesta”
Un buen entrevistador colocará situaciones difíciles sobre la mesa y buscará preguntas rebuscadas, no tanto para ver si conocés la respuesta, sino para descubrir cómo piensas. Lo importante es no quedarse en blanco y no admitir la derrota. NR


Fuente consultada: infobae

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