Buenos Aires, 12/12/2017, edición Nº 1854

Nueva obra y remodelación con fines sociales en Almagro

La Comunidad Judía está desarrollando la última etapa del edificio cuya superficie contará con 3800 m2. Su apertura se prevé para el mes próximo.

(CABA) La Comunidad Judía de Almagro, cuyo director es el rabino Osher Schvetz, está desarrollando la última etapa del edificio de la calle Billinghurst 664. La apertura se prevé para el mes próximo. Entre la nueva obra y la remodelación de los espacios existentes suman 3800 m2. La inversión total de la obra demandó 15.250.770 pesos.

El edificio se realizó en varias etapas con una duración de 40 meses de obra. Esto se debe a la adaptación del movimiento interno de la institución, que no dejó de funcionar ningún día, en la cual se fueron reorganizando espacios para brindar todas y cada una de las actividades que se desempeñan.

El estudio a cargo del proyecto, dirección y construcción de la obra es el de los arquitectos Waldo Macri y Vanesa Moscovich, titulares del estudio Macri & Moscovich.

“El proyecto realizado entre medianeras aúna la creación de un ámbito religioso para el encuentro de la comunidad, con el desarrollo de actividades educativas y comunitarias. El edificio se conforma a partir de una composición de volúmenes puros, enriquecidos por el juego de la luz natural, materiales elegidos y texturas diversas”, comentó Waldo Macri.

La planta baja y el primer nivel quedarán dispuestos para el hall de entrada y jardín exterior, sinagoga principal de la institución, cocina y salón comedor comunitario, el mikve (baños de purificación) para hombres y gimnasio.

En el segundo piso habrá cinco aulas para el jardín de infantes con comedor, sala de música y gimnasio para niños, arenero y área para juegos, secretaría y dirección del jardín.

edificio comunidad judia

En la tercera planta se encontrarán las aulas para el jardín, la escuela primaria, secretaría y dirección.
En el cuarto nivel estará el departamento de la juventud, en el quinto nivel se ubicará el rabinato y la administración con seis oficinas, box para reuniones y sala de encuentros principal.

En el sexto piso estará el kolel, centro de estudios rabínicos y aulas de estudio. En el séptimo, un área de expansión y terraza.

“Esta obra forma parte de un proceso basado en el reconocimiento de una estructura urbana consolidada, en la cual se planteó un vacío interno transparente que recorre toda su altura y la planta baja, permitiendo la vinculación con el exterior a través de la naturaleza”, amplió Macri.

La estructura edilicia presentará dos volúmenes, que se adaptarán al tejido dentro del espacio urbano, “donde permitirán ubicar el sector educativo en el módulo principal y la envolvente de madera enrasada materializará el núcleo vertical de circulación”, agregó Macri.

El interior del edificio se presentará como un contenedor en toda su altura, bañado por la luz natural, con un gran árbol, que a la manera de cinta rodea y termina siendo parte del interior del inmueble.

Además, “la nueva estructura tendrá un gabinete psicopedagógico, talleres multidisciplinarios, computación e inglés, siempre bajo la contención de un ambiente familiar, privilegiando altos valores éticos y humanos dentro de un marco comunitario de tradiciones y vivencias judaicas. Asimismo, el nuevo edificio de la Comunidad Judía de Almagro hará fuerte hincapié en la asistencia social”, concluyó Macri.

Fuente: La Nación

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