Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

No más pelis pochocleras por las trabas a las importaciones

La producción de pochoclos en los cines, un clásico norteamericano, y natural de nuestra tierra -en norteamérica se elabora “popcorn” con maíz argentino- está afectada por que las trabas aduaneras impiden el ingreso de las maquinas específicas. (Ciudad de Buenos Aires)  En la actualidad el pochoclo y el cine son prácticamente una sola unidad. Para gran parte del público que está colmando las salas argentinas durante 2012, y convirtiendo este...

La producción de pochoclos en los cines, un clásico norteamericano, y natural de nuestra tierra -en norteamérica se elabora “popcorn” con maíz argentino- está afectada por que las trabas aduaneras impiden el ingreso de las maquinas específicas.

(Ciudad de Buenos Aires)  En la actualidad el pochoclo y el cine son prácticamente una sola unidad. Para gran parte del público que está colmando las salas argentinas durante 2012, y convirtiendo este año en una marca histórica en relación a las entradas vendidas, comprar pochoclo forma parte indivisible de la salida.

Sin embargo, si ciertos temas aduaneros no se solucionan, no sólo colapsaran los golosos espectadores, sino también las finanzas de los complejos cinematográficas, según revela cinesargentinos.com, uno de los sitios con mejor información sobre la industria (del cine, no del pochoclo).

El legendario pororó se cocina con maíz pisingallo, aceite de girasol, azúcar (puede ser salado también) y no mucho más (quizás algún toque adictivo…). Para su posterior venta, como todos sabemos, se acomoda en bolsas de papel o baldes de cartón de diferentes tamaños, que van de grande a gigante…, que casi siempre debe ser ?bajado? con una gaseosa que tampoco se vende en tamaño para seres humanos.

Incluso, a veces, hasta pueden llegar a entregarse en latas promocionales de alguna película en particular, aunque no es lo normal.

Toda esta materia prima es de origen nacional, con lo que no es fácil conseguirla (por ahora).

Pero de las simples máquinas industriales para su fabricación, las que sirven para hacer grandes cantidades, justamente para abastecer la gran demanda local, no existen nacionales.

Y las salas de cine trabajan desde hace varios años con pochocleras de origen norteamericano, chinas y hasta rusas.

Lo cierto es que como se usan tanto se van rompiendo por partes, lo que implica comprar repuestos en el exterior, renovarlas cada cierta cantidad de tiempo, o ?atarlas con alambre?.

Pues bien, así como sucedió con la retención de las nuevas butacas, ahora parece que la cosa se está complicando para la mayoría de los cines en lo que tiene que ver con las nuevas máquinas, y los repuestos, obviamente.

Según las propias palabras del creador de cinesargentinos.com, Sir Chandler, ?llamé a uno de los cines del top 5 del fin de semana pasado, tiene 4 máquinas industriales desde hace años. En los últimos días tiene una sola en funcionamiento. Quebraron stock de pochoclo todos los días. No llegan a satisfacer la demanda. Van a poner turnos de 24 hs para ver si pueden llegar un poco mejor con la producción?.

Dicen que el pochoclo es a la economía de los cines, lo que los subsidios del INCAA a las películas nacionales. Si los cines no vendieran pochoclo, las entradas costarían un 50% más. Simple. Y en estos momentos su principal fuente de ingreso está con muchas limitaciones.

Mientras, en EE.UU., hacen su popcorn con maíz argentino.

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