Buenos Aires, 21/10/2017, edición Nº 1802

No más conciertos en la 9 de Julio

Viajes más rápidos en colectivo y el cambio de fisonomía de una de las arterias más tradicionales de la Capital no serán las únicas consecuencias del lanzamiento del Metrobus 9 de Julio . El gobierno porteño ya avanzó en la búsqueda de nuevos espacios a los que poder mudar los recitales y espectáculos públicos que solía organizar al pie del Obelisco, y que congregaban una afluencia masiva, muchas veces cercana...

Viajes más rápidos en colectivo y el cambio de fisonomía de una de las arterias más tradicionales de la Capital no serán las únicas consecuencias del lanzamiento del Metrobus 9 de Julio . El gobierno porteño ya avanzó en la búsqueda de nuevos espacios a los que poder mudar los recitales y espectáculos públicos que solía organizar al pie del Obelisco, y que congregaban una afluencia masiva, muchas veces cercana al millón de espectadores.

obeliscoblanco

(CABA) Según confirmó a el diario La Nación el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, en el futuro esos eventos tendrán dos escenarios ya definidos: la Ciudad del Rock, que se construye en terrenos del Parque de la Ciudad, en el barrio de Villa Soldati, y el playón del Puente Alsina, en Pompeya, a orillas del Riachuelo. De todas maneras, ésos no serán los únicos espacios en los que el gobierno porteño piensa albergar una propuesta cultural como la de los conciertos masivos, particularmente arraigada en las costumbres de los porteños.

“Nuestra filosofía es acercar la cultura a la zona sur de la ciudad, cuyo desarrollo venimos impulsando fuertemente. La experiencia de los recitales de verano en el parque Roca fue muy exitosa. Cada lugar que se genera produce un efecto transformador. Otro ejemplo es el Polo Circo, que funcionó de una manera maravillosa pese a estar en un lugar que era muy complicado, en Parque Patricios”, dijo Lombardi.

La locación urbana para espectáculos masivos de Puente Alsina será la primera en estrenarse. Eso sucederá el 25 de este mes, con el cierre del Festival Internacional de Tango, que históricamente se realizaba en la 9 de Julio, y ahora se trasladará a la avenida Sáenz. Ese día, en horario diurno a definir, se presentará allí el reconocido director indio Zubin Mehta con la Orquesta Filarmónica de Israel. Si bien el concierto tendrá eje en la música clásica, incluirá composiciones de Astor Piazzolla.

Aunque en el caso particular del concierto dirigido por Mehta el escenario mirará al Riachuelo por una necesidad logística de la orquesta, Lombardi detalló que la mayoría de las veces el escenario se ubicará de espaldas al Puente Alsina, que dotará de una estética singular al panorama que observarán los asistentes a los recitales.

En tanto, a fines de septiembre, el Ministerio de Cultura inaugurará el predio bautizado Ciudad del Rock. Con una inversión de 52 millones de pesos aportados por esa dependencia, las obras están actualmente en marcha, al mando del Ministerio de Desarrollo Urbano.

Según explicó Lombardi, Ciudad del Rock permitirá alojar recitales y eventos para un total que oscilará entre 50.000 y 70.000 personas, lo que lo convertirá en uno de los predios para espectáculos más importantes de la Capital. Entre las principales instalaciones previstas, hay un escenario para grandes cargas que dará la espalda a la autopista Cámpora (AU7), un amplio sector para abastecimiento técnico, camarines, un camino perimetral para evacuación y la parquización del lugar.

“Recibirá espectáculos masivos de rock, pero también estará abierto a otros géneros musicales. De hecho, estamos pensando en una inauguración con grupos nacionales vinculados al reggae”, confió Lombardi.

La Ciudad del Rock llegaría para saldar una deuda cultural de la ciudad con sus habitantes: la construcción de un megaespacio capaz de albergar tanto festivales que necesiten de varios escenarios como conciertos multitudinarios sin crear congestión de tránsito o incomodar a los vecinos susceptibles a los ruidos.

El inminente techado del estadio de tenis del parque Roca también ampliará la oferta de nuevas locaciones para recitales, en este caso para aquellos que requieran un ámbito cubierto.

Además, en etapa de anteproyecto se encuentra una propuesta del Ministerio de Cultura para generar otro emplazamiento urbano al cual mudar recitales y presentaciones artísticas sin distinción de género. Sería en la confluencia de las avenidas San Juan e Ingeniero Huergo, en el límite de los barrios San Telmo y Puerto Madero. La idea, en ese caso, es aprovechar el espacio situado debajo de las dos bajadas muertas que iban a conectar la autopista 25 de Mayo con la nunca concretada autopista ribereña.

En otro sentido, y lejos del arte, otras atracciones porteñas también serán afectadas por el reciente lanzamiento del Metrobus de la 9 de Julio. El circuito callejero del TC2000, que ya tuvo dos ediciones en la Capital, tuvo su carrera inaugural en 2012 sobre una pista triangular conformada por la 9 de Julio, Diagonal Norte y Avenida de Mayo.

Este año, los organizadores del TC2000 habían planificado que la competencia se desarrollara por completo sobre la avenida más ancha de la ciudad, pero fueron sorprendidos por la decisión oficial de iniciar las obras de infraestructura para los carriles exclusivos para colectivos.

Por eso, llevaron el circuito a Recoleta, sobre las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador, ubicación que esperan mantener como definitiva en las próximas convocatorias a la categoría automovilística

Fuente consultada: La Nación

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