Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

Nisman: hallan manchas de sangre en el espejo

Serán sometidas a un estudio que es capaz de determinar si se corresponden con un suicidio o si otra persona disparó contra el fiscal. Los expertos las consideran clave para la resolución del caso.

(CABA) “Ahí está muerto mi hijo”. Ella misma le indicó, más tarde, el lugar donde se encontraba el cuerpo a un reducido grupo de personas, entre ellos el secretario de Seguridad, Sergio Berni. Ya habían pasado algunos minutos de la 1 de la madrugada y la mujer parecía serena, ajena a lo que estaba sucediendo frente a sus ojos y en el exterior de las Torres Le Parc. La muerte conmovió a la Argentina y sembró oscuras dudas que ahora pueden comenzar a despejarse con el hallazgo de sangre en el espejo del baño que los expertos consideran clave.

En su interior del baño yacía el cuerpo de Alberto Nisman. Estaba boca arriba, vestido con short y remera. Además, su brazo derecho estaba estirado y el dedo índice rígido. Debajo de su nuca, estaba la pistola calibre .22 largo. La cabeza impedía la apertura de la puerta. Desde ahí, todos y cada uno de los rastros levantados en la escena son de vital importancia para el esclarecimiento de una muerte que, desde el inicio, se investiga como un homicidio.

En el laboratorio de la policía científica, un pequeño detalle puede hacer la diferencia entre las hipótesis de suicidio, suicidio inducido o instigado y el homicidio. Por esa razón, es clave el estudio de salpicaduras de sangre halladas en el espejo del baño. En primer lugar, la fiscal Viviana Fein espera el resultado de un cotejo de ADN para confirman si la sangre hallada pertenece al funcionario.
Por otro lado, se preguntan si es posible que, en caso de suicidio, que se produzcan ese tipo de salpicaduras, ya que no había orificio de salida en la cabeza de Nisman.

Una pericia puede despejar esa incógnita. Mediante el análisis de ese rastro se puede determinar la dirección, la velocidad y la trayectoria del disparo, es decir, si fue el fiscal federal el que disparó. El estudio del goteo en la escena puede esclarecer si la víctima estaba quieto (las gotas toman forma redonda) o si a la persona se movía cuando ocurrió el disparo (gotas en forma de signo de admiración).

“El arma que se utilizó -una pistola Bersa calibre 22 largo- es de gran letalidad porque tiene fuerza de entrada pero no de salida. Además, tiene un trayecto errático”, explican peritos con vasta experiencia en la materia. “Llama la atención la salpicadura en el espejo porque es improbable que suceda, excepto que sea producto de una sobrevida o que la bala haya tocado una arteria cuando ingresó a la cabeza, pero esta pericia puede determinar si se trata de una escena plantada o no”, opinan.

El resultado de un estudio similar fue decisivo para condenar a Daniel Bellini, por el homicidio de su mujer, Morena Pearson, en 2011. En el juicio, los fiscales demostraron que se trató de un crimen y no un homicidio.

Fein ordenó una serie de pericias esta semana destinadas a esclarecer algunas dudas. La autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense dejó interrogantes. Todavía no está clara la data de muerte, aunque los médicos forenses que llegaron a la escena determinaron un horario de muerte de entre 12 y 15 horas, es decir, que Nisman habría muerto entre las 10 de la mañana y las 13 horas del domingo.

Allegados a la jueza Sandra Arroyo Salgado indicaron que pedirá otro examen al cuerpo con la intervención de peritos de parte. Además, esperan los estudios toxicológicos del cuerpo y un nuevo peritaje sobre la bala que se encontró en el cráneo de Nisman para determinar si corresponde con el arma hallada en el lugar.

Fuentes de la causa indicaron que el disparo dejó huella en el cráneo y los estudios preliminares indican que fue hecho a un centímetro de distancia, aunque el barrido electrónico en la mano del fiscal no dio certezas. La fiscal Fein estudia de forma minuciosa los horarios declarados por los diez custodios destinados al cuidado del fiscal y por Diego Lagomarsino, el hombre que entregó el arma. En ese sentido, analizan el libro de visitas y las cámaras.

La fiscal Viviana Fein volvió a utilizar ayer el sitio Fiscales.gob.ar para comunicar novedades de la causa caratulada como “muerte dudosa”. En el comunicado, informó que el jueves atestiguaron en la causa secretarios de la UFI-AMIA; la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel; la tía del fiscal, Lidia Garfunkel, y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia. En tanto que, la jueza y ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, declaró ayer.

Fein informó que dispuso una serie de medidas “que se concretarán antes de finalizar la jornada a fin de recolectar nuevas pruebas. Para garantizar el éxito del procedimiento, se mantendrán en reserva los detalles hasta que lo ordene la magistrada”, en referencia a Fabiana Palmaghini.

Dijo también que “está a la espera de la finalización de un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre .22 hallada en el lugar”.
Fuente: Perfil

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