Buenos Aires, 15/12/2017, edición Nº 1857

Nació el bebé que fue operado en la panza de su mamá en el Garrahan

Especialistas de ese hospital y del Italiano lo habían salvado gracias a una cirugía inédita. Sufre una malformación cardíaca y volverá a ser intervenido.

(CABA) Nació Victorio, el bebé que fue operado del corazón cuando aún estaba en la panza de su madre, Noelia Ortega, en lo que significó una cirugía inédita en el país. Ayer a las 10 de la mañana, en una cesárea programada, la mujer parió al chiquito, que pesó 2,990 kilos. Está internado en la terapia intensiva del Hospital Garrahan, conectado a un suero por donde lo alimentan. Deberán someterlo a varias operaciones cardiovasculares en los próximos meses pero la fecha y el tipo de intervención dependerán de su evolución, que hasta anoche era buena.

“Fue un parto muy lindo. Me lo mostraron, lo limpiaron un poquito y me lo apoyaron en el pecho. Después le pusieron un pañal, gorrito y medias, y lo llevaron a Neonatología. Todavía no pude darle el pecho porque no me bajó la leche pero haremos el intento esta tarde”, contó ayer a Clarín la mamá de Victorio, que se recupera de la cesárea en una sala muy cercana a donde está la cuna de su hijo. El bebé está recibiendo medicación por vena para que atraviese las primeras horas de vida con el mínimo riesgo posible.

Victorio Ortega fue el protagonista de un hecho sin antecedentes en Argentina. Recibió la primera intervención cardíaca cuando estaba dentro de la panza de su madre, a las 30 semanas de gestación: atravesaron la piel, el útero, entraron a la cavidad amniótica y llegaron al corazón, que en ese momento medía cuatro milímetros. Al quinto mes de gestación, durante una ecografía de rutina en Pergamino, donde vive la familia, los médicos diagnosticaron que el feto sufría una malformación en el corazón. Pero además tenía cerrado el foramen oval, un conducto que está dentro del órgano. El bebé de Noelia corría un altísimo riesgo de no sobrevivir: si esa estructura se cerraba, la sangre que va de la placenta al corazón del bebé no iba a poder fluir. Los fetos con este tipo de cardiopatías no llegan a nacer o mueren al momento de nacer. Con ese pronóstico, el equipo médico le propuso esta intervención a la madre, que terminó aceptando. “La cirugía era un riesgo porque también cabía la posibilidad de que muriera durante la cirugía fetal. Pero para mí era la única opción”, dijo la madre, que es ama de casa y tiene otros dos hijos. En el mundo, la cirugía fetal tiene un porcentaje de mortalidad del 40 por ciento.

La intervención se hizo el 14 de diciembre y fue dirigida por un equipo de 23 profesionales del Garrahan y del Hospital Italiano, con la participación de obstetras, cardiólogos, neonatólogos, anestesiólogos, hemodinamistas e instrumentadores. Es muy infrecuente que un feto tenga un malformación cardíaca de este tipo. La cirugía se convirtió en la única opción para que el bebé pudiera recibir un tratamiento luego de nacer.

Victorio se encuentra en buen estado de salud, a la espera de una nueva operación. Ayer el hospital Garrahan emitió este comunicado: “Se encuentra internado en el área de terapia intensiva neonatal, estable clínicamente, recibiendo tratamiento médico por su cardiopatía compleja. Se encuentra transitando la etapa de adaptación a la vida extrauterina para poder enfrentar las cirugías requeridas de acuerdo a su cardiopatía. Los profesionales del hospital esperan que en un plazo de diez días pueda llevarse a cabo la primera cirugía”.

El equipo médico calcula que el bebé será operado al menos tres veces durante el primer año de vida. Pero qué tipo de cirugía necesitará depende de la evolución que presente estas primeras cuarenta y ocho horas. “Hay que ver cómo se acomode la circulación y las presiones en su lecho cardiovascular, que en un recién nacido es muy dinámica”, explicó Claudia Canizzaro, coordinadora del Programa de diagnóstico y tratamiento del hospital Garrahan. Mañana en el ateneo del hospital discutirán qué tipo de intervención es mejor. A Victorio le practican un cardiograma por día para estudiar cómo circula la sangre por su corazón. “Ahora podemos ver los verdaderos defectos del corazón del bebé”, agrega Canizzaro. Una vez operado, Victorio será internado en la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovasculares del Garrahan.

“Quiero felicitar a todo el personal que participó porque realmente es una hazaña y una demostración de amor por la vida. Tienen que estar orgullosos de esto”, expresó Graciela Reybaud, presidenta del Consejo de Administración del Hospital Garrahan. NR

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