Buenos Aires, 21/09/2017, edición Nº 1772

Murió Raimundo Ongaro, precursor del sindicalismo combativo

Falleció ayer a los 92 años y hacía varios meses que tenía problemas de salud. En 1968, junto a Rodolfo Walsh y Agustín Tosco fundó la CGT de los Argentinos.

(PBA) El dirigente gremial Raimundo Ongaro murió ayer en su casa de Los Polvorines, en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas, a los 92 años, luego de varios meses con problemas de salud. Ongaro fue un emblema del sindicalismo combativo de las décadas de los ’60 y ’70, una de las etapas más convulsionadas de la historia argentina.

Aunque de origen peronista, Ongaro siempre se había opuesto a las burocracias sindicales que protegía Juan Domingo Perón y eran orquestadas por Augusto Vandor, quien colaboraba con la dictadura de Onganía, y José Ignacio Rucci, quienes fueron asesinados en 1969 y 1973, respectivamente.

Por su enfrentamiento con el sindicalismo peronista, en 1968 creó junto a Rodolfo Walsh y Agustín Tosco, entre otros, la Central General de los Trabajadores de los Argentinos con acciones más combativas y reivindicativas del sector obrero. En 1969 participó de la masiva huelga comúnmente conocida como el Cordobazo, impulsada por Mario Roberto Santucho, referente del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército Guerrillero del Pueblo (PRT-ERP). Por su participación en el Cordobazo, Ongaro fue apresado y recuperó la libertad en 1973 con el retorno de Perón al país.

Ongaro militó en la Federación Gráfica Bonaerense desde los 18 años y llegó a ser su dirigente máximo. En los ’70, fue también dirigente de la Cooperativa Gráfica Cogtal, la que tuvo una participación fundamental en la impresión de materiales clandestinos, como el diario El Mundo, que llegó a tener una tirada diaria de 200 mil ejemplares y era editada por militantes del PRT-ERP.

Este año, junto a Néstor Pitrola, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, por el Frente de Izquierda,  se presentó nuevamente como candidato a secretario general del sindicato, donde se impuso. Sin embargo, su continuidad como dirigente gremial de Gráficos se mantuvo hasta el pasado 15 de abril, pero desde hace décadas es fuertemente cuestionado por los sectores combativos y de izquierda dentro del gremio.

Sus restos fueron velados en la Federación Gráfica Bonaerense -en la sede de Paseo Colón 731- y, entre varios dirigentes políticos y sociales, fue a despedirlo la ex presidenta Cristina Kirchner, quien lo definió como “un sindicalista comprometido hasta el último día”. Recordó que “él no quería irse de la Argentina y luego de que asesinan a su hijo decide irse para salvar la seguridad de su familia”, en referencia a su captura por la triple A, en 1975, y el asesinato de su hijo por la misma organización paraestatal.

S.C.

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