Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

¿Murió Pedro, uno de los más queridos de Farsantes?

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pedro farsantes

(CABA) Los seguidores de “Farsantes” (El Trece), según expresaron en Twitter, temían por la suerte de Pedro (Benjamín Vicuña) en el capítulo de anoche. El temor tenía su lógica: como es sabido, Vicuña dejó la tira Pol-ka por compromisos laborales en Chile y, en consecuencia, su personaje deberá salir de la trama. Los tiempos se acortan y ayer todo se encaminó hacia la despedida de Pedro.

Guillermo Graziani (Julio Chávez) decidió jugarse por amor y acompañar a Pedro en su destino de prófugo de la Justicia. Ordenó sus asuntos financieros, se despidió de su hijo y de sus colegas en el estudio jurídico, armó un bolso y partió, convencido de que valía la pena irse a vivir con Pedro a algún sitio lejano y secreto. El plan se complicó. A último momento recibió una llamada inquietante: Pedro le avisó que visitaría por última vez a su mujer Camila (Julieta Cardinali). Ella, en el colmo de la desesperación, amenazaba con salir a buscarlo y no parar hasta encontrarlo. Una jugada poco prudente para un prófugo ir a meterse al departamento de su esposa. Guille se lo advirtió. Pedro no le hizo caso.

Lo que sucedió en el encuentro entre Camila y Pedro lo sabremos recién el lunes, conforme a lo mostrado en los avances. Pero en el episodio de ayer quedó muy claro que allí tuvo lugar una tragedia. Guillermo tocó el timbre del departamento de Camila sin que nadie atendiera su llamado. La intuición le sopló que algo estaba muy mal. Al fin, ayudado por Alberto (Facundo Arana), se metió en la vivienda. No se oía una voz. Alberto entró a uno de los cuartos y, horrorizado, se limitó a decirle a Guille: “Llamá a la policía”.

En Twitter, la frase pronunciada por Alberto desató la pregunta del millón: ¿Murió Pedro? Y si fue así, ¿quién lo mató? Habrá que esperar al lunes para saber qué pasó y cómo entre esas cuatro paredes. De todos modos, lo cierto es que el romance entre Guillermo y Pedro ya no será la historia dominante en “Farsantes”. Ahora, para los espectadores se abren dos caminos: lamentarse, noche tras noche, por el paraíso perdido o apostar a que lo mejor aún esté por venir.

Fuente consultada: Clarín

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