Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Maccio, Sabat y Maza en el Centro Cultural Recoleta

Una selección de las últimas pinturas de Rómulo Macció, retratos  irónicos del ilustrador Hermeregildo Sábat y fotografías que abordan la inmigración de Zulema Maza podrán verse en las distintas salas hasta agosto. (CABA) En la sala central de Junín 1960 está instalado el “Repertorio Bis” de Macció (Buenos Aires, 1931),muestra que recupera obra reciente del premiado autodidacta y vanguardista de los 60 que había sido expuesta en mayo último bajo el...

Una selección de las últimas pinturas de Rómulo Macció, retratos  irónicos del ilustrador Hermeregildo Sábat y fotografías que abordan la inmigración de Zulema Maza podrán verse en las distintas salas hasta agosto.

sabat

(CABA) En la sala central de Junín 1960 está instalado el “Repertorio Bis” de Macció (Buenos Aires, 1931),muestra que recupera obra reciente del premiado autodidacta y vanguardista de los 60 que había sido expuesta en mayo último bajo el título de “Repertorio”, y regresa con incorporaciones nuevas de mano del reconocido surrealista.

Con 83 años, Macció se acercó bien temprano el centro cultural, previo a la presentación de prensa, y sin explicar mucho colocó en la vitrina de la sala Cronopios cinco nuevas pinturas circulares en celestes, lilas y rojos secos.

De hecho ya había propuesto algunos cambios para este regreso, con dos cuadros que no se mostraron la vez anterior, “Cuando vi su sonrisa” y “Dibujo pintado, pintura dibujada”, ambos de 2011, que podrán verse de martes a viernes de 13 a 20 y sábados, domingos y feriados de 11 a 20.

“Recoleta es el lugar donde tienen que ocurrir estas cosas, esto es lo que implica trabajar con obra nuevas de grandes artistas, no con retrospectivas, somos un espacio vivo, mostrar obra nueva implica arriesgarse, seguir metiéndose en el barro, y hay que querer hacerlo cuando ya cumpliste 83 años”, dice a Télam su director, Claudio Massetti.

“Nos gusta pensar al Centro Recoleta como un acordeón -se ríe-, sus espacios y programaciones se mueven como un fuelle” empieza a explicar cuando alguien pide silencio a unos estudiantes que pasean por la sala.

“Están conociendo, no molestan”, interviene y enseguida reanuda la charla: “Vino Rómulo en mayo, sacamos su muestra dentro del Festival Ciudad Emergente para colgar las fotos de los Rolling Stones, 250 mil visitas en cinco días. Y ahora la retomamos”.

Massetti invita a ver una entrevista colgada en www.vimeo.com/93386585 para entender por dónde pasa la última producción de Macció.

“No solamente quiero hacer formas agradables”, sino que “quiero meter algo más”, “la intensidad de un sentimiento humano dentro del personaje que es el hombre”, señala a cámara el pintor, que en la sala dispuso su “Viaje hacia la nada”, que extrañamente recuerda “El grito” de Munch, o “Retrato de la ¡O!”, donde una boca que parece un plato con cubiertos a los lados parece gritar esa vocal.

“La pintura no se dice, se muestra”, sentencia en torno a esos 40 acrílicos que no pretende explicar aunque aclare que sus temas “son siempre los mismos”, “la imagen del hombre en la pintura” que intenta “reflejar en la tela con la idea de que menos es más”.

“En la tela hay una intriga” como “en la pantalla de cine” porque “ahí se va a producir algo que es la imagen”, y que en la sala Cronopios podrían ser los ocres de “Pasajero”, pintura que recuerda un símbolo de la paz a color; el “Beso” que comparten dos perfiles en fondo azul; las flores de “Arte concreto”; o los rostros planos, casi de muñecos animados, de “Prefiero no ver” y “Retrato”.

Para `Repertorio`, concluye en la entrevista, pintó “imágenes de la figura del hombre, que es la que sigo desarrollando siempre”, una pintura hecha en soledad y al mostrarla encuentra en el público a sus cómplices.

Por otra parte, con 81 años recién cumplidos el último lunes y una intensa jovialidad, Sábat estuvo dando forma hasta último momento a la muestra `Borges y compañía`, “una ironía con aire a bar porteño en la que los retratados son ilustres desconocidos que siempre nos hacen acordar a algún personaje famoso”, señala Massetti.

Caminando por la Sala C, el visitante encontrará señas en cada retrato que le remitirán a alguna figura de la cultura nacional: un peinado le recordará al ex presidente Eduardo Duhalde, unos labios rojos y aros sugeridos podrían llevarlo hasta la millonaria de Loma Negra Amalita Fortabat y unos ojos podrían hacelos aterrizan en el periodista político emblema de los 90, Bernardo Neustadt.

“El único retrato real es el que Sábat (Montevideo, 1933) hizo de Borges, con quien compartió una amistad, el resto juega con esa cosa popular bien de mesa de café en la que pareciera quetodos conocemos a Borges”, resume el director sobre la muestra que capta el espíritu juvenil del dibujante para “divertirse poniéndonos ante la incógnita de a quien podría representar cada retrato”.

Mientras que en la Sala J puede verse “Tres fronteras”, fotografías monocromas de Zulema Maza que abordan la inmigración “desde una mirada existencial sobre tres mujeres donde lo que prima es el sentir”, acompañadas con textos en español, quechua y guaraní.

Fuente: Telam

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