Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Muestra del artista Rogelio Polesello en el Malba

“Polesello joven. 1958-1974” reúne 120 pinturas y acrílicos de uno de los mayores exponentes del arte óptico y geométrico.

(CABA) A un año de la muerte del artista Rogelio Polesello, figura central del arte y la cultura argentina del siglo XX, la muestra “Polesello joven” reúne 120 pinturas y acrílicos del creador nacido en Buenos Aires en 1939. La exhibición va desde fines de los 50 hasta mediados de los 70, en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba, Figueroa Alcorta 3415).

El intenso camino que Polesello inició en el arte y que le valió el reconocimiento desde muy joven de sus críticos y pares comenzó a fines de los 50, luego de graduarse como profesor de Grabado, Dibujo y Pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. “Polesello fue un artista de un talento excepcional y las obras de los años 58 y 59 prefiguran el desarrollo de 56 años ininterrumpido de su trabajo, donde se observa una gran madurez en la imagen. Son obras de cuando tenía 19 y 20 años, que lo configuran como un niño prodigio”, sostuvo la curadora Mercedes Casanegra.

La exposición podrá visitarse hasta el 12 de octubre y recurre al archivo del artista, que se inicia en 1957 y contiene un registro exhaustivo de fotos, manuscritos, artículos periodísticos, folletos, libros y correspondencia, entre otros materiales que dan cuenta de su vasta producción, exhibida en varias vitrinas.

La muestra se despliega en cinco núcleos expositivos y comienza con la obra temprana (tintas, témperas y óleos de los años 1958 y 1959, de abstracción geométrica). Otro núcleo reúne obras de gran formato de los 60, entre las que se destacan sus primeras experimentaciones con pistola de aire y chapas que Polesello usa para generar la vibración del color y “logra un juego óptico con el espectador”.

En otro núcleo, que se inicia en 1967, se exhiben sus primeras obras en acrílico tallado, principalmente lupas de gran tamaño, que funcionan en el espacio deformando sus propias pinturas de colores y que representan un período importante de su obra. Con la transformación y deformación de la imagen busca un juego con el público, ya que esas grandes lupas que antepone a sus pinturas deja un espacio en el cual se puede interponer el visitante, quien ve deformada su propia imagen.

Rogelio Polesello 3
Fuente: La razón

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