Buenos Aires, 20/08/2017, edición Nº 2079

Muestra de instantes fotográficos de reconocidos actores en C.C. Recoleta

Alfredo Alcón, Cecilia Roth o Julio Chávez se unen en “Intervalo lúcido”, una muestra fotográfica de David Sisso y Guido Chouela que se exhibe desde hoy en el Centro Cultural Recoleta. (CABA) Una imponente fotografía del Puma Goity, que está como ausente, es el corolario de esta exposición, que reúne unos cuarenta retratos de actores, como Guillermo Francella, Gael García Bernal, Carla Peterson, Roberto Carnaghi, Rodrigo de la Serna, Juan...

Alfredo Alcón, Cecilia Roth o Julio Chávez se unen en “Intervalo lúcido”, una muestra fotográfica de David Sisso y Guido Chouela que se exhibe desde hoy en el Centro Cultural Recoleta.

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(CABA) Una imponente fotografía del Puma Goity, que está como ausente, es el corolario de esta exposición, que reúne unos cuarenta retratos de actores, como Guillermo Francella, Gael García Bernal, Carla Peterson, Roberto Carnaghi, Rodrigo de la Serna, Juan Minujin, Lito Cruz, Marilú Marini, Norman Briski, Edda Díaz, Peto Menahem y Juan Leyrado, entre otras figuras. La muestra se llama “Intervalo lúcido” y podrá visitarse a partir de hoy en el Centro Cultural Recoleta, ubicado en Junín 1930.

También está el retrato de Juan Gil Navarro con una ceja visiblemente levantada o el de María Onetto, a quien se la ve en un estado de reflexión, aunque podría estar en la luna. Imágenes como estas se hilvanan en “Intervalo lúcido”, una muestra con actores despojados de sus personajes, seducidos por fotógrafos que logran sacar máscaras y entrar a otra intimidad de los protagonistas.

Como cuentan los fotógrafos Guido Chouela y David Sisso la muestra gira alrededor de un concepto de la medicina, el de intervalo lúcido: “Es ese instante que va de la conciencia a la no conciencia y nos pareció interesante porque tiene que ver con la fotografía y con el trabajo actoral, que es la búsqueda de distintas máscaras, la encarnación de personajes”, define Sisso.

Ese breve lapso de respiración para el actor, de no actuación, es también una suerte de discurso que de alguna manera rompe con lo tradicional de la fotografía: “Antes la foto era el momento decisivo y el retrato era ese instante que profundizaba más sobre la personas. Acá buscamos lo contrario: es un no momento en el que no estamos siendo víctimas del personaje sino que mostramos una grieta en esa actuación”, explica Chouela.

De ahí que ese flash del gesto fotográfico sea desplazado en esta exposición a cambio de “algo más silencioso”, como describen los fotógrafos y en este sentido lo que se generan es un montón de preguntas acerca de “la máscara, la fotografía, la actuación, del valor del retrato, de qué convenciones hay establecidas en lo que uno como observador espera de un retrato”, dispara Sisso.

Sobre los entretelones del set fotográfico con estos grandes de la televisión, cine y teatro, los autores cuentan que “en general el actor se pone muy incómodo frente a la foto fija porque es un lenguaje más desconocido que le resulta difícil de lidiar, hay tensión y timidez”. Por ello, su desafío fue “desencasillarlos de su lugar y mostrarlos de una forma en la que el público no está acostumbrado”, destaca Chouela.

En su estudio del barrio de Chacarita, Sisso, premiado dos veces con la Medalla de Honor por la Society of Publications Design por su trabajo en el diario La Nación y editor de revistas como Rolling Stones, y Chouela, director de fotografía de la Revista Living así como colaborador en medios locales e internacionales, explican que la idea de la exposición fue generar “un clima, un ambiente de inmersión”.

Y para lograrlo a la muestra – se exhibe en la sala 8 del Recoleta (Junín 1930) hasta el 10 de febrero de 2014- la acompaña un registro sonoro cuadrafónico, con voces de algunos de los actores que posaron ante las cámaras, como Jorge Marrale, Norman Briski y Mercedes Morán.

Como una suerte de catálogo, en la que la fotografía aislada en sí no es el objeto de observación sino que lo que sobresale es el conjunto de las imágenes colgadas en la pared, la exposición se plantea así como un clima impreciso de contemplación, con imágenes en escala humana y con un contrapunto auditivo que llega de las voces de estos grandes actores y actrices de la escena nacional y latinoamericana.

Fuente consultada: Télam

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