Buenos Aires, 23/11/2017, edición Nº 1835

Muerte de dos lobos marinos en el Zoológico porteño

Denuncian que uno colapsó después de hacer 15 shows en el acuario y otro por sobrealimentación del público.

(CABA) El Zoológico porteño amaneció con una extraña noticia: dos lobos marinos murieron con tres días de diferencia. Activistas de la ONG animalista Sin Zoo denuncian que uno falleció por estrés, luego de haber realizado 15 shows en un mismo día, y el otro por hiperingesta tras ser alimentado por la gente. Pero coordinadores del acuario dicen que se desconocen las causas y aseguran que no hubo modificaciones en el proceso de alimentación de los ejemplares. Los lobos tenían 10 y 15 años, pero suelen vivir hasta los 20 o 25. Este domingo al mediodía, los animalistas marcharán al lugar con la consigna “No más muertes en el Zoo de Palermo”.

“El domingo 26 de julio entró un activista nuestro, se quedó plantado en la puerta del acuario y contó los shows de los lobos. Fueron exactamente 15. Lo que cuenta la gente de adentro es que luego de eso se descompuso una lobita. Para colmo, habían mandado al veterinario de vacaciones esos días y no hubo nadie para atenderla. No les importa nada. El otro es un lobo de la ‘bahía’, una pileta atrás de la del show. Lo puede alimentar la gente y murió por hiperingesta. En realidad, el show con animales está disfrazado de charla educativa. Acá en el Zoológico los lobos saludan y saltan para meterse aros de goma en la cabeza. Es mentira que sea una charla educativa y didáctica. Es el camuflaje de lo que en realidad constituye: un espectáculo en el que intervienen animales, que infringe lo estipulado por la ley 1446, vigente en la Ciudad desde el año 2006. Esta norma prohíbe todo espectáculo con animales, sea cual sea su especie. En el verano hicimos 30 denuncias en el Ente Gubernamental de Control y ninguna llegó a inspección”, dijo Malala Fontán, de la agrupación animalista Sin Zoo. Y apuntó “El acuario es un quiosco, una máquina de generar ingresos. Los animales aparentemente no pertenecen a la Ciudad porque no están en el listado de animales del Zoo. Así se hace fácil traficar animales. Es una mafia”.

En contraposición, Fernando Peralta, coordinador del acuario, dio su explicación del hecho: “No es raro que los animales mueran por alguna causa. Estos lobos no eran tan grandes de edad, y compararlos sería ilógico por que no estaban juntos, sino que vivían cada uno en un ambiente distinto. Normalmente, llegan hasta los 20 y 25 años, pero nosotros tenemos uno que tiene más de 35. Por eso, es llamativo que a los 10 y a los 15 se hayan muerto, y repentinamente. La particularidad del caso es que no sabemos exactamente qué pasó. No podemos descartar ningún factor, pero nunca dejaron de comer, ni se les notó un estado de ánimo distinto, ni algo raro cuando defecaron. Estamos esperando los análisis, que pueden tardar más de un mes”. Y se quejó en cuanto a las dos versiones que decían que los dos animales murieron por mala alimentación: “Dicen que a uno le dimos mucha comida y que a otro no lo alimentamos. Es una u otra. ¿Para qué vamos a matar de hambre a un lobo y sobrealimentar otro? Es una locura”, concluyó.

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