Muchas escuelas no cumplen con la ley para integrar a los discapacitados

Asociaciones de padres aseguran que hay colegios privados de la Ciudad y el Gran Buenos Aires que los rechazan o presentan algunas trabas

(CABA) Si bien la Ley Nacional 26.206 establece desde 2006 que la educación en el país es inclusiva, muchas escuelas privadas se niegan a aceptar alumnos que por sus necesidades especiales deben asistir acompañados de una maestra integradora.

“Recibimos infinidad de correos electrónicos de padres que no encuentran un colegio que acepte a sus hijos y otros que cuentan que reciben muchísimas condiciones una vez que lo encuentran. Les dicen que si la maestra integradora falta, el chico no puede ingresar al establecimiento o que no va a tener actividades fuera de hora, como inglés”, denuncia Gabriela Santuccione, miembro de Amparar, una ONG que asesora a personas que sufren algún tipo de discapacidad.

 

En muchas ocasiones, el rechazo por parte de las instituciones educativas viene camuflado, tal como advierten desde “Padres de la Provincia de Buenos Aires por la Educación Inclusiva”, una asociación que lucha por los derechos de los chicos con discapacidades: “Muchas veces, las escuelas no manifiestan la negativa en forma directa, sino con excusas: falta de vacantes, falta de formación en educación especial de los docentes, fallas edilicias y otras”.

Pero negarse a la integración como política es ilegal, ya que como advierte Beatriz Jáuregui, directora general de Educación de Gestión Privada, que depende del Ministerio de Educación porteño, “ninguna escuela puede decir que no integra chicos con discapacidad porque no tienen proyecto integrador”. Y detalla: “Desde el 2006, la ley nacional es muy clara y el sistema educativo es inclusivo por definición”.

En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, aquellos que se encuentran con una traba o dificultad ante una situación de ese tipo, se acerquen a la Dirección de Educación Privada (Avenida Santa Fe 4362) a registrar el caso. “De esa forma los papás pueden recibir orientación y nosotros podemos trabajar con la escuela que se resiste a incluir”, aseguran. Tampoco es cierto que una norma o ley establezca que sólo hay dos vacantes de integración por grado o curso, es el equipo docente de la institución educativa el que decide la cantidad de alumnos integrados según los casos que se presentan. NT

Fuente: Clarín