Buenos Aires, 18/08/2017, edición Nº 2077

Mística de los barrios porteños en los albores de la democracia

Una muestra que retrata la vida cotidiana, las calles, la cultura y las celebraciones de los cien barrios porteños durante la apertura democrática, en un relevamiento realizado de 1984 a 1989 por el destacado artista Facundo de Zuviría a través del Programa Cultural en Barrios del gobierno de la ciudad, se acaba de inaugurar en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA. Bajo el nombre “Facundo de Zuviría,...

Una muestra que retrata la vida cotidiana, las calles, la cultura y las celebraciones de los cien barrios porteños durante la apertura democrática, en un relevamiento realizado de 1984 a 1989 por el destacado artista Facundo de Zuviría a través del Programa Cultural en Barrios del gobierno de la ciudad, se acaba de inaugurar en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA.

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Bajo el nombre “Facundo de Zuviría, Buenos Aires y el Programa Cultural en Barrios. Fotografías 1984-1989”, la exposición reúne 75 imágenes precisas y auténticas, resultado de la complicidad con cientos de personas que participaban de la iniciativa que ofrecía desde una carrera de sortijas en la feria de Mataderos o un festival de teatro callejero frente al Riachuelo.

“Mi trabajo era fotografiar todos los eventos culturales que se armaban en los barrios y eso tenía una mística muy especial, todos nos sentíamos parte de algo importante que nos apasionaba. Tenía que ir a Lugano a las 11 de la noche a un festival de rock o a un concurso de tango en Villa Soldati y me movía tranquilo, me sentía con esa inmunidad que te da el tener una misión, fue una experiencia muy buena”, dice De Zuviría en diálogo con Télam.

En esas caminatas por la Buenos Aires profunda, el artista captó fachadas simples y calles arboladas, pequeños almacenes y cafés, vecinos sentados en las puertas de sus casas, así como conciertos, muestras de arte, teatro e incluso talleres de pintura, peluquería o costura.

“La idea del programa era crear vínculos fraternales y de participación entre los vecinos de un barrio y a agruparlos en torno a su producción cultural. Y los cursos -yo daba los de fotografía- eran para darle a la gente una ayuda para mejorar su situación”, recuerda el fotógrafo sobre las actividades que se realizaban en escuelas, luego de las cinco de la tarde.

“Era una época donde todos teníamos un entusiasmo y un idealismo muy intacto, había una expectativa muy grande por la democracia recuperada, y había también una explosión de manifestaciones de todo lo que había estado prohibido (durante la dictadura). Los 80 fue una época muy extraordinaria”, cuenta Zuviría, cuyo trabajo entonces dependía de la ex Secretaría de Cultura de la ciudad que dirigió Pacho O`Donnell primero y Félix Luna, después.

Balvanera, Boedo, Chacarita, Floresta, La Boca, Lugano, Parque Chacabuco, Parque Patricios, Parque Saavedra, San Telmo y Villa Soldati eran algunos de los barrios que el artista recorría, a sus 30 años, cámara en mano, listo para dar con el encanto y la peculiaridad de sus calles.

“En ese ir y venir de todos los días empecé a conocer el barrio, y a entenderlo, por eso estas fotos tienen una arqueología de mi obra, eso fue lo que me permitió encontrar una mirada propia sobre Buenos Aires. Es mostrar una etapa que fue muy feliz, muy linda y muy productiva”, asegura.

No se equivoca De Zuviría con lo de “productiva”: en esos años de `yirar` por los barrios porteños llegó a realizar cerca de cinco mil tomas, de las cuales 1500 conservó en su archivo personal y otras tres mil (unos cien rollos) fueron donados a la ya desaparecida Fundación Antorchas. Esas 75 que ahora se exhiben en la UCA fueron seleccionadas de las 1500 que atesora, una labor que De Zuviría llevó adelante con su mujer, Paula Serrano.

“Cuando veo estas imágenes hoy encuentro la raíz de miradas, formas de componer y estructuras que después fui utilizando en mi fotografía. En ese contexto produje muchas fotos emblemáticas, como `Casita en la autopista` -parte de la colección Rabobank y del patrimonio del Malba-, aunque la mayoría de imágenes que aquí se exhiben son inéditas”.

Sin dudas, la experiencia fue decisiva en la carrera de Zuviría (1954), suerte de heredero de Horacio Coppola, quien publicó libros como “Estampas Porteñas”, “Siesta Argentina” y obtuvo el Premio Konex a las Artes Visuales (1992), el Premio Leonardo a la Trayectoria en el Museo Nacional de Bellas Artes (1996) y el Premio a la Trayectoria de la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay (2005).

Cecilia Cavanagh, la curadora de la muestra y directora del Pabellón, expresa que este apasionado relevamiento “ofrece al espectador la posibilidad de reconstruir una forma representativa de los diferentes barrios, enriqueciendo nuestro legado cultural visual de la ciudad de Buenos Aires”.

“Las fotografías de Facundo de Zuviría registran la atmósfera de los barrios de Buenos Aires. Aquello que ocurre con las personas y los acontecimientos. Presenta su obra en blanco y negro y capta a las personas en su plena grandeza. Le revela al barrio su singularidad y le confiere un significado intemporal”, resume Cavanagh.

La exposición se prolongará hasta el 13 de mayo, con entrada libre y gratuita, en el Pabellón de las Bellas Artes, Alicia Moreau de justo 1300, de martes a domingos de 11 a 19.

 

Télam

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