Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Miranda! dio un show para chicos trasplantados en el Garrahan

Sí a la vida.

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(CABA) El servicio de trasplante cardíaco del Hospital Nacional de Pediatría Juan P. Garrahan celebró su buen funcionamiento y un logro de este año: el primer trasplante a un paciente con corazón artificial intratorácico. Por ello reunió a los niños, sus familias y los médicos en una fiesta en la Casa Garrahan.

“Ésta es una jornada con nuestros pacientes trasplantados y con los que están esperando un trasplante y sus familias. Una forma de reunirnos y compartir algo diferente a los tratamientos, los análisis y las operaciones. La idea es divertirnos y pasar un momento distinto a las rutinas del hospital“, dijo Horacio Vogelfang, jefe del servicio de Trasplante Cardíaco y Cirugía Vascular Periférica del hospital.

La celebración comenzó con un desayuno y continuó con un taller de pintura para los pacientes; además de técnicas de relajación y un curso de kokedama –una técnica japonesa para la obtención de plantas ornamentales– para los padres. A la hora del almuerzo, las familias fueron atendidas por cirujanos y cardiólogos del hospital, quienes les sirvieron sándwiches y gaseosa. Más tarde, los músicos del grupo Miranda! cantaron para los chicos, se tomaron fotos y firmaron autógrafos. Y después llegó el turno del Mago Pablo y el karaoke.

Es emocionante, después de todo lo que pasamos, poder estar acá todos juntos“, expresó Cristian Coman, el papá de una nena de siete años que recibió un trasplante en 2012, luego de esperar el órgano casi dos años y medio conectada a un corazón artificial.

Sobre el final, se proyectó un video grabado por el basquetbolista Emanuel Ginóbili para los niños trasplantados y otro con jugadores de Boca Juniors. También se sumaron premios, regalos y una exposición de dibujos.

Se trata de un encuentro desde la salud y no desde la enfermedad; un momento que compartimos los médicos y todo el personal de salud junto a nuestros pacientes, sin pinchazos y tratamientos de por medio. Es una celebración de la vida“, detalló Alejandra Villa, cardióloga infantil del hospital. “Sin la donación esto no sería posible, sé que es difícil la decisión, pero eso es lo que le salvó la vida a mi hija y al resto de los chicos“, celebró Coman.

Fuente: Tiempo Argentino

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